Inspiración para llevar: De la calle a la pantalla grande, la magia de Stallone

No hay fórmulas mágicas para lograr el negocio ni el puesto de tus sueños. La vida es un sube y baja en el que las historias de éxito tardar en conformarse y muchas veces, pasan por momentos realmente complicados. Con esta nueva columna, en Mejores Empleos rescatamos algunas de las experiencias de vida más inspiradoras para ayudar a entender que detrás de un triunfo hay lucha y persistencia; en esta ocasión, abrimos con un reconocido luchador de la pantalla grande y la vida real: Sylvester Stallone.

Nacido el 6 de julio de 1946 en Nueva York, de padre italiano y madre circense, Stallone libró su primera batalla a los pocos minutos de haber nacido: durante el parto un incidente le cortaría el nervio facial de la gesticulación y el habla, dejándole como secuela  el modo de hablar tan peculiar que hasta ahora lo caracteriza.

En medio de la violencia familiar que experimentó durante su niñez, utilizó el deporte para escapar de esa realidad. Años después, tras estudiar Bellas Artes, se casó con su primera esposa quien lo abandonaría después de que éste, al no encontrar trabajo, vendiera sus joyas. Su situación empeoró gradualmente al punto de obligarse a vender a su mejor amigo, su perro, por 25 dólares.

El neoyorquino se vio orillado a asistir a la biblioteca pública con el único propósito de abrigarse del duro invierno que azotó a la Gran Manzana en 1974. Ahí fue donde, según sus propios testimonios, se gestó el sueño de ser actor y en consecuencia, la negación a obtener un empleo formal que le impidiera alcanzar su meta.

Acompañado de las lecturas de Edgar Allan Poe y con sólo 20 dólares en el bolsillo, el 24 de marzo de 1975 atestiguó gracias a una televisión montada en un escaparate la pelea que Muhammad Ali y Chuck Wepner protagonizaron. Inspirado por la pelea,  Stallone escribiría en tres días el guion de Rocky, una cinta que recaudaría más de 100 millones de dólares.

Tras declinar ofertas de diversas casas productoras debido a que Stallone quería protagonizar la cinta, logró vender su guión junto con su estelar por 25 mil dólares. ¿Su primera compra? Por 15 mil dólares adquirió al perro que meses antes había vendido, más de la mitad del dinero con el que contaba en ese entonces. El resto es historia.

Alejandro Mendoza

Author: Alejandro Mendoza

Estudiante part-time y aprendiz de tiempo completo. Al ser editor web, mientras realizaba sus primeras experiencias periodísticas, adquirió ansiedad crónica y dependencia por las redes sociales. Amante de los libros, la ciudad y la música. Es asistente editorial de Mejores Empleos donde hace entrevistas -a veces prepara el café- y a la vez, aprende sobre México.

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