Apostar por el largo plazo, el reto de México

Entrevista a José Picciotto, Socio fundador de Picciotto Arquitectos

La familia Picciotto, conformada por José Picciotto, Abraham Picciotto, Hellel Picciotto, ha ganado algunos de los premios de arquitectura más reconocidos a nivel mundial en materia de diseño sustentable; sus innovaciones han dado paso a procesos de certificación y se han aplicado como referencias importantes a nivel mundial, orgullosamente diseñadas por talento mexicano.

Uno de los valores más representativos en sus trabajos es el asegurar que la tecnología aplicada en ellos no precisará de modificaciones a corto ni mediano plazo, pues son, en su mayoría, sustentables. Para conocer la visión acerca de la arquitectura en México estas son algunas recomendaciones de los principios que imperan en su quehacer para lograr el éxito, de acuerdo con la percepción de José Picciotto, director de proyectos de la firma.

No hay que apostar por lo barato, sino por el largo plazo

Cuando me preguntan sobre la implementación y adopción de tecnologías de vanguardia en las obras mexicanas, la respuesta me parece muy evidente: sí, existe muy buena recepción y uso de tecnologías innovadoras y sustentables en el país, lo que sucede es que muchas veces no hay los recursos económicos suficientes o bien, hay inexperiencia en ellas. Y es que, en la lucha por economizar, las empresas eligen lo práctico sin visualizar a largo plazo; prefieren apostar por soluciones baratas e instantáneas.

Debemos hacer de lado estas prácticas. México es un país con altos estándares en sus procedimientos, como resultado de las zonas centrales donde es todo un desafío construir por temas sísmicos; razón por la que los arquitectos están obligados a estar a la vanguardia. Los métodos que se llevan a cabo son de alto nivel; pero los procesos constructivos los deteriora una mano de obra barata y en ocasiones poco capacitada, que impide que se recurra y apliquen tecnologías más puntuales.

EL gobierno observa y cuestiona “lo caro”

Si el gobierno percibe una tecnología cara sin ver los beneficios a obtener (obviamente ahorros a futuro) casi por default ya no la acepta. Considero imprescindible que en el interior de las Instituciones públicas exista personal que, en cuya formación, haya conocido tecnologías actuales, para que maneje adecuadamente este tipo de licitaciones. En México se sigue apostando a lo barato y no a largo plazo. Esto representa un gran impedimento para el progreso del país.

Sembrar una cultura de la innovación

Más allá de una acción economizadora, atendamos el problema desde la base cultural. Las tecnologías sustentables y amigables con el ambiente, si bien han crecido en cuanto a implementación, suelen ser aplicadas como recetas básicas para resolver de manera inmediata los procesos de construcción. Debemos crear procesos productivos donde las construcciones sean sustentables en el tiempo, sin perder eficacia ni comprometer la calidad. Ahí está la innovación requerida.La vivienda, por ejemplo, debería ser un eje central en el que se enfoquen en materia de sustentabilidad.

Todo ello conlleva a un entendimiento integral de la obra que requiere un presupuesto alto. Los mayores presupuestos se observan en las oficinas, hotelería y modernos rascacielos; lo que se queda rezagado es por desconocimiento o por mala reglamentación.

Legislar para avanzar

En el ámbito gubernamental hay un serio problema en la legislación requerida para gestionar una obra, que ha derivado en un importante rezago en temas de actualización, permisos y uso de nuevas tecnologías. Personal de gobierno debería ser más rígido al seleccionar a los encargados de redactar dichos reglamentos, pues es obvio que desconocen las necesidades de la industria.

Un trabajo arquitectónico serio, por lo general tarda meses o años. Sin embargo, su desarrollo sufre grandes actualizaciones con el transcurso del tiempo. De la misma manera, la legislación y reglamentación en el tema, debería contar con una actualización constante, integral y focalizada en hacer que las obras tengan los parámetros mínimos de calidad y seguridad pero sin que ello signifique atrasar o entorpecer el desarrollo de las mismas. Lograr el equilibrio entre ambos temas no es imposible ni utópico, solo falta voluntad y apertura.

Tip de José Picciotto

Proyectos ambiciosos no nacen de tecnologías o softwares, sino en quien tenga la capacidad de prestar atención a lo básico de la arquitectura, observar elementos primordiales, un ejemplo es observar de dónde sale el sol y cómo aprovechar su trayectoria a una obra. Es decir, dominar lo básicos es la forma en que se puede alcanzar correctamente objetivos más ambiciosos o como le llamo back to basics.

Alejandro Mendoza

Author: Alejandro Mendoza

Estudiante part-time y aprendiz de tiempo completo. Al ser editor web, mientras realizaba sus primeras experiencias periodísticas, adquirió ansiedad crónica y dependencia por las redes sociales. Amante de los libros, la ciudad y la música. Es asistente editorial de Mejores Empleos donde hace entrevistas -a veces prepara el café- y a la vez, aprende sobre México.

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