Diseño textil que empodera a la mujer indígena

Entrevista con Paola de la Rosa, Directora General de Fábrica Social

Fábrica Social es una empresa social fundada en 2006, con el objetivo de proporcionar a las mujeres indígenas mexicanas un ingreso estable y justo por los productos artesanales y textiles que realizan. En 2009 comenzaron a vender sus piezas bajo los estándares de un comercio justo en mercados nacionales e internacionales.

Paola de la Rosa, quién se unió a Fábrica Social en 2010 como Directora General; actualmente trabaja en conjunto con Dulce Martínez, Directora de Diseño y fundadora del proyecto y Daniela Gremion, Directora de Proyecto. De la Rosa nos cuenta lo que significa trabajar en una organización que promueve el trabajo indígena femenino y a la vez, fomenta la venta y compra de productos 100% mexicanos.

Recobrando las tradiciones textiles

Fábrica Social tiene como objetivo el impacto social con el trabajo de mujeres indígenas. La idea está centrada en recuperar técnicas textiles tradicionales, propuestas de una manera contemporánea, enfocadas en un mercado urbano. El resultado final es muy interesante, ya que las artesanas se convierten en diseñadoras, dando su expresión individual de la cosmovisión indígena en México.

Nosotros no mandamos a maquilar a otros países como China por ejemplo, absolutamente todo el trabajo se hace en México. Lo que es un gran logro si se tiene en cuenta que la mayoría de las maquilas se están yendo fuera del país. Todo el tiempo tratamos de que nuestra materia prima sea nacional; la tela que usamos viene de una empresa maquiladora en Puebla entre otros, que está luchando contra la quiebra.

Por eso es que Fábrica Social puede presumir que es una empresa 100% mexicana ya que la inspiración, las ideas, la materia prima, la mano de obra; casi todo, es de manufactura nacional.

Fábrica Social trabaja con más de 130 artesanas en cinco estados de la república que pertenecen a nueve cooperativas: Dzitnup en Yucatán; Piedra Pesada, y Zacualpan en Guerrero; Santa Catarina, San Antonio Sabanillas y Jaltocan en  Hidalgo; Yohocuaha en Oaxaca; San Juan Chamula y Zinacantán en Chiapas.

Fomento al empleo digno

Somos un proyecto cooperativo, nunca hemos recibido un donativo. Capacitamos a las artesanas con nuestra escuela itinerante de diseño. La escuela visita las comunidades indígenas y ofrece a las mujeres capacitación en corte, diseño y confección; además de capacitación en organización y admiinstración; así, las mujeres forman grupos de trabajo legalmente establecidos, democráticos y autónomos. Las capacitaciones son continuas, al principio volvemos a las comunidades unas 15 veces al semestre, pero con el tiempo se reduce a una vez al año, cuando pasa esto nos convertimos en sus clientes: ellas fabrican y nosotros compramos sus piezas a precio justo y las vendemos.

Antes de poner en marcha este proyecto, las mismas artesanas ganaban entre dos y cinco pesos por su hora de trabajo en el mercado local, con nosotros ganan 29 o 38 pesos la hora, esto es entre el 300 y el 500% más que un salario mínimo en la Ciudad de México. Es por eso que le damos tanta importancia a las etiquetas que acompañan el precio de nuestros productos, todos ellos tienen el nombre de la artesana que elaboró la pieza, lugar de procedencia, el número de horas de elaboración y su costo al público.

Mujer indígena

Trabajar con comunidades indígenas es una gran experiencia. Te encuentras con mujeres muy comprometidas, con ganas de salir adelante y trabajar, nosotros sólo les abrimos una oportunidad, ellas ya traen la dedicación y la motivación de sacar a su familia adelante. La mayoría de estas mujeres invierten su sueldo en salud y educación para sus hijos; ya que es común que las niñas sólo lleguen a  segundo de primaria para dar prioridad a la educación de los hombres, quiénes en promedio llegan hasta segundo de secundaria. Este aspecto es importante porque al invertir en educación se rompe el eslabón de pobreza en México y el mundo.

Tip de Paola de la Rosa

“Si como consumidores no valoramos la importancia de comprar producto mexicano, nada se puede hacer. Hay que reconocer el talento y la calidad que hay en el país, en vez de preferir productos extranjeros; sólo así estaremos verdaderamente apoyando a nuestra propia economía”.

*Artículo publicado originalmente en enero del 2014

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Author: Mejores Empleos

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