Internet de las cosas, un paso adelante de la era digital

La promesa de la conexión en todo momento es la nueva forma en que se mueve el mundo, tanto los equipos de cómputo como móviles y otros aparatos funcionan a través de Internet, esta nueva tecnología basada en dispositivos que conviven en la red, hoy se conoce como Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés).

La hiperconectividad es la médula espinal para que este concepto pueda existir, dado que su principal objetivo es mantener la interconexión de un producto con otro, que no precisamente debe ser igual o de la misma gama, lo interesante de esta tendencia es que prácticamente todo se vincule. Por citar un ejemplo, una tablet podría comunicarse con su refrigerador para conocer los alimentos que hacen falta y tener un estatus actualizado de la compra, esta interacción hace a los aparatos “más inteligentes” y útiles al contar con la capacidad de programarse.

Vivimos en el desarrollo de la era digital, gran parte de los aparatos electrónicos hoy día intercambia información, sin embargo, el IoT, rebasa esos límites, porque adicional a la interacción que tienen los aparatos entre sí, también lo hace con las personas en la vida real.

Para entender aún más en que consiste esta nueva tendencia, tomemos el caso de la tecnología wearable; que son accesorios que funcionan con un microprocesador, como los relojes inteligentes, ya no son solamente digitales, sino que conectados a la red y por medio de una aplicación, rebasan su utilidad común y proporcionan al usuario datos que le resultan de gran interés.

El Internet de las cosas no sólo es aplicable a los dispositivos personales o de entretenimiento, por el contrario, se encuentra en crecimiento, al grado de impactar en el ámbito económico y social, puesto que tiene una ventaja notoria en dos elementos: en la inmediatez y en la reducción de costos, atribuyendo eficacia gracias a la implementación de procesos automatizados.

En este sentido, ya hay ciudades donde el Internet de las Cosas ya forma parte del entorno. En la Ciudad de México es posible notarlo con el sistema de cámaras que registran la velocidad de los autos en las principales vías por medio de censores que se activan al tomar una foto a la matricula del auto, en ese momento se genera un registro y se notifica al conductor que debe pagar una infracción; de esta forma usted puede observar la convergencia entre dispositivos, red y usuario.

Sin embargo, toda acción en Internet implica ciertos riesgos, y la constante conectividad facilita que datos personales como hábitos de consumo, puedan ser monitoreados y usados con mala intención, por ello, es importante mantenerse protegidos con contraseñas altamente seguras.

Aún falta experimentar más dentro de estos nuevos conceptos tecnológicos, y los usuarios deberán seguir explorando elementos que le permitan “explotar” al máximo las capacidades de los dispositivos inteligentes. No obstante, es evidente que la hiperconectividad dejó de ser solamente la comunicación entre personas, ahora su mayor reto es lograr que interactúen personas con aparatos, aparatos con aparatos y a la vez, aparatos con Internet, por lo tanto, existe una gran oportunidad de desarrollo en el mercado.

En colaboración con Safe Data 
Erick Baena Crespo

Author: Erick Baena Crespo

Periodista, editor y guionista. Ha colaborado en Reforma, Milenio, Cine Toma y Lado B. Es cofundador de la revista digital Plot Point. Tiene una fascinación por contar historias de personas que desempeñan oficios insólitos, fascinantes. Cultiva la crónica y el ejercicio de la contemplación. Es un lector de tiempo completo y cinéfilo los fines de semana. Ganó el 1er lugar, en la categoría de Reportaje, de la Presea al Periodismo Miguel Ángel Granados Chapa 2016.

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