La capacitación, más que un gasto, una inversión

Por Jennifer Amozorrutia Amozorrutia

Gerente de Innovación / Great Place to Work® México

 

En México, de acuerdo con la Ley Federal del Trabajo, la capacitación es un derecho y una obligación. Sin embargo, en muchas ocasiones la realidad es que existen empresas que no dan la debida importancia a la capacitación pues consideran que se trata de un gasto de recursos (tiempo y/o dinero), que bien podrían utilizarse para otros fines. Posiblemente existen empresas que tienen el genuino interés de capacitar a sus colaboradores, pero no cuentan con suficientes recursos. Lo cierto es que la capacitación representa una inversión en la organización y, no en todos los casos, es forzosamente una suma tan alta como muchas empresas suponen.

¿Por qué si apostar por la capacitación?

La capacitación es un proceso planeado para modificar conocimientos, actitudes o habilidades a través del aprendizaje para alcanzar resultados efectivos en una o varias actividades. Actualmente se presenta como una estrategia fundamental de retención de personal al identificar el talento y desarrollar su potencial.  Es un proceso integral que, tanto a corto como a largo plazo, tiene la bondad de estimular el aprendizaje y facilitar la adquisición de conocimientos para el reforzamiento del know-how en los colaboradores, tanto para beneficio personal como para el de su equipo de trabajo y de la organización e igualmente teniendo un positivo impacto en la comunidad y ello mejora la productividad y satisfacción a todos los niveles.

Hoy por hoy, es una ventaja competitiva para las organizaciones, pues representa la habilidad de la organización para aprender más rápido que las demás y así crear “organizaciones inteligentes”. Este aprendizaje se genera en el capital humano de la organización, la cual, a diferencia de otros bienes, su valor no se deprecia en el tiempo, sino que puede incrementarse. Además, refuerza la motivación y compromiso en la organización y genera un sentido de pertenencia y orgullo en ella. Todo lo anterior, en conjunto, propicia que el clima laboral funcione dinámicamente, generando confianza en la organización.

Capacitación para potenciar a las PyMEs

Para optimizar costos, las PyMEs consideradas como excelentes lugares de trabajo llevan a cabo prácticas muy eficaces en este sentido. En primer lugar, se aseguran de contar con un adecuado “Diagnóstico de Necesidades de Capacitación” para saber cómo se encuentran sus colaboradores en cuanto a habilidades y conocimientos. Posteriormente, en ocasiones eligen implementar sistemas de gestión por competencias que se vinculan con otros subsistemas de capital humano. Otras, además de las capacitaciones y entrenamientos técnicos (presenciales o en línea) organizan sesiones de entrenamiento cruzado donde los colaboradores participan unos con otros capacitando a sus compañeros.

Otra buena práctica que llevan a cabo las PyMEs de este tipo, consiste en asignar a los colaboradores a otras áreas, ello sensibiliza al colaborador en la labor de su compañero al conocer y/o aprender las funciones de sus pares y, además se permite fomentar una rotación interna de puestos de trabajo. Asimismo, las mejores empresas demuestran un gran interés en desarrollar a sus colaboradores no sólo en lo técnico, sino también en lo humano, les brindan cursos de interés personal y profesional, por ejemplo, finanzas personales, administración del tiempo, etc.

Como conclusión, la capacitación representa una inversión en las organizaciones. Hoy en día existe una guerra de talento ante la cual, las organizaciones deben descubrir, desarrollar y potencializar el talento de sus colaboradores para poder seguir siendo competitivas en el mercado, de lo contrario, caen en el riesgo de sufrir fugas de talento y quedarse atrás en este mundo cada vez más volátil.

*Artículo publicado originalmente en enero del 2014

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Author: Mejores Empleos

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