La importancia del contrato psicológico en los colaboradores

Por Mtra. Jennifer Amozorrutia

Great Place to Work® Institute Mexico

Para los colaboradores, la organización es una importante fuente de recursos socio-emocionales, como son el respeto y el interés por el bienestar de los miembros del equipo, así como de beneficios tangibles como el salario y las prestaciones. Al ingresar a una organización, se establece entre ésta y el colaborador un contrato laboral, en el cual se estipulan sus derechos y obligaciones dentro de la empresa. De igual manera se establece un contrato que tiene un significado más profundo para el colaborador: el contrato psicológico, el cual es un acuerdo implícito entre el individuo y la organización.

Los colaboradores se sienten más comprometidos y realizan un mayor desempeño si su contrato psicológico es cumplido.

De manera general, el contrato psicológico se basa en la realización de promesas, en el ofrecimiento de retribuciones a cambio del compromiso de cumplir las obligaciones entre las partes. Existen dos tipos: el relacional y el transnacional. El relacional incluye las creencias sobre deberes socio-emocionales, tales como el apoyo de la empresa al trabajador y “el amor a la camiseta” por parte de éste; en cambio, el transnacional se centra en acuerdos del tipo monetario, con poco involucramiento de ambas partes a corto plazo. Ambos tipo de contrato psicológico no necesariamente se contraponen, sin embargo, el contrato de tipo relacional, al significar aspectos éticos y emocionales, tiene gran importancia para el colaborador.

Los colaboradores se sienten más comprometidos y realizan un mejor desempeño si su contrato psicológico es cumplido, cuando la organización les da apoyo y oportunidades de carrera dentro de ésta; además considerarán poco probable cambiar de empleo, lo cual fomenta la fidelidad. Si no existe este tipo de apoyo, se da una ruptura en el contrato psicológico.

Lamentablemente, hoy día, debido a la inestabilidad económica generalizada y a las presiones que enfrentan muchas empresas, los colaboradores pueden percibir incumplimiento de “promesas” o acuerdos por parte de la organización, por lo que puede generarse una ruptura en el contrato psicológico.

Cuando se rompe el contrato psicológico, es decir, cuando el colaborador percibe que existe incumplimiento de promesas y obligaciones por la otra parte, se crea un impacto negativo en su compromiso con la organización.

Esto puede tener consecuencias graves como pérdida del rendimiento laboral, insatisfacción, desmoralización, aumento en las intenciones de abandonar la empresa, fallas en el cumplimiento de roles en el trabajo, así como la pérdida de confianza en la organización.

Además, afecta el punto de vista de los colaboradores con respecto a la confianza y al sentido de justicia dentro de la organización en donde trabajan. Esto es debido a que el contrato psicológico tiene su base en la reciprocidad y el intercambio social: si no existe confianza, es difícil que se dé una relación equilibrada.

El colaborador siente que posee un sano contrato psicológico cuando existe la percepción de equilibrio entre lo que él aporta (en términos de tiempo, esfuerzo, conocimientos, habilidades, entre otras), y las retribuciones que le brinda la organización (salario, prestaciones, desarrollo laboral, capacitación, entre otras).

Para que el contrato psicológico pueda mantenerse sano, es importante en primer lugar que, desde el punto organizacional, exista una comunicación constante (tanto formal como informal), para evitar incongruencias y rupturas en la confianza. Además, que la organización cumpla en lo posible, los acuerdos o “promesas” que se establecieron previamente.

Por otro lado, es necesario que se facilite a los colaboradores la información y el desarrollo de habilidades (tanto en competencias técnicas, como humanas), herramientas propias para su trabajo (tecnológicas y técnicas), así como prácticas y programas que fortalezcan el vínculo entre organización y colaborador.

Es importante mantener sano el estado del contrato psicológico de los colaboradores. Además de los beneficios para ellos, la organización se beneficiará con un equipo de trabajo más comprometido, productivo, desarrollado y satisfecho, lo que generará una mayor rentabilidad y mejores resultados de negocio.

El contrato psicológico, el cual es un acuerdo implícito entre el individuo y la organización.

Para que el contrato psicológico pueda mantenerse sano, es importante que desde el punto organizacional, exista una comunicación constante.

Artículo publicado originalmente en septiembre del 2011

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Author: Mejores Empleos

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