Millennials, lo que las organizaciones no han entendido

Entrevista a Agustín Mier y Terán,  CVO (Chief Visionary Officer) de Elektia

Escuchar a Agustín Mier y Terán, CVO (Chief Visionary Officer) de Elektia, es adentrarnos en una realidad cada vez más palpable: el mundo millennial. A través de su experiencia impulsando emprendedores y asesorando a empresas medianas lideradas por jóvenes contemporáneos, Agustín ha descubierto que los modelos de formación actuales son obsoletos ya sea en la academia, la familia o las empresas. Al platicar con él, en Mejores Empleos teníamos una pregunta clara: ¿qué sucede con esta generación dentro y fuera de las organizaciones?

Una generación formada en moldes obsoletos

Para comprender a los millennials debe analizarse su formación desde el hogar. Fueron niños que en vez de tener padres tuvieron amigos. Les faltó una figura de autoridad clara: sus padres resolvían sus problemas, les evitaron el trabajo en medida de lo posible y les inculcaron que ellos podían ser/hacer lo que desearan. Se les habló mucho de la importancia del trabajo, pero nunca se les enseñó a trabajar.

Todos esos valores y paradigmas bajo los cuales fueron formados resultaron obsoletos en muy poco tiempo. Pronto, gracias al internet, se dieron cuenta de que papá y mamá estaban equivocados en muchas cosas, pero no sólo eso, también se dieron cuenta de que los maestros suelen errar y pronto perdieron respeto hacia estas figuras. Crecer bajo estas circunstancias los llevó a ser personas que cuestionan sin parar y cuando llegan a una empresa a laborar no se adaptan a las jerarquías pues para ellos no significan gran cosa.

Buscan objetivos no empleos

El otro gran problema es que la mayoría de las organizaciones, sobretodo en México, están lideradas por “Baby boomers” o por la “Generación X”. Dos generaciones que han sido muy soberbias y reacias al cambio. Entonces cuando llega un millennial a trabajar con ellos, automáticamente lo ven como alguien rebelde o poco colaborativo. Tratan de insertar a los jóvenes en esquemas de productividad que nada tienen que ver con estrategia o con competitividad. Basta decir que las empresas mexicanas no cuentan con una dirección de recursos humanos profesional en la mayoría de los casos dentro de su organización y aquellos que sí la tienen no saben para qué sirve o cómo sacarle provecho.

Estas deficiencias han hecho que el nivel de rotación de personal en las empresas sea de miedo. Los jóvenes duran entre tres meses y año y medio en las organizaciones debido a que no se adaptan a estructuras organizacionales que no fueron hechas para ellos y que, al parecer, nadie quiere cambiar.

“Trabajar con millennials es pensar en nuevos mecanismos de trabajo, a ellos no les interesa obtener un puesto, les interesa un rol dentro de la organización. Buscan un objetivo, no un horario. Les impacta más un propósito que una meta financiera, piensan en impactos más que en rentabilidad, esa después la buscarán. Quieren aprender, pero la capacitación que se imparte dentro de los centros de trabajo es de risa, intentamos que los chicos se graben datos sin comprender su utilidad. Hoy en día vale más la competencia que el conocimiento y es algo que en México no hemos aprendido.”

Emprendedores poco centrados

Parte de mi trabajo es asesorar a jóvenes que cursan la educación media-superior a encontrar su camino. He notado que es una generación sobre-estimulada. Gracias a la televisión y al internet sobre todo, estuvieron expuestos a la violencia y al sexo, lo que los hizo padecer de una ansiedad permanente y a la vez de apatía. Es por ello que tenemos una generación de jóvenes emprendedores que quieren ser sus propios jefes, sin embargo muchas veces no saben qué quieren emprender ni cómo hacerlo. En este caso puedo distinguir a dos clases de millennials: los que creen que ya todo ha sido inventado y los que buscan transformar el mundo. Ayudémosles a entender que para lograr tus objetivos deben tener claro los siguientes aspectos:

  • Energía: Es bueno tener disposición, pero hay que canalizarlos.
  • Enfoque: Darles claridad en sus objetivos y que nos lo pierdan de vista.
  • Estructura: Trabajar bajo un plan de acción y procedimientos es verdaderamente complicado para los millennials.
  • Trabajar en sí mismo: La misión de vida es un asunto interno, lo que se les olvida con frecuencia. Hay que entender que a veces, el éxito profesional no siempre está ligado al éxito personal.
  • Contar con objetivos siempre: Cuando una persona no tiene metas se comienza a crear un vacío y el vacío es el cáncer del alma.
  • Cosechar frutos: Después de este largo proceso entonces sí, es hora de obtener ganancias por todo el trabajo realizado y conocer los alcances obtenidos.

Tip de Agustín Mier y Terán:

Es importante enseñar a los millennials que la crisis no significa algo malo sino que implica tomar decisiones; que los problemas no son derrotas, son oportunidades y que el fracaso no existe, es aprendizaje. Esta lección sirve en todos los aspectos de la vida. Los millenials sin duda vienen a cambiar el mundo.

Alejandro Mendoza

Author: Alejandro Mendoza

Estudiante part-time y aprendiz de tiempo completo. Al ser editor web, mientras realizaba sus primeras experiencias periodísticas, adquirió ansiedad crónica y dependencia por las redes sociales. Amante de los libros, la ciudad y la música. Es asistente editorial de Mejores Empleos donde hace entrevistas -a veces prepara el café- y a la vez, aprende sobre México.

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