Semilla de aguacate, Un gran negocio

Entrevista a Scott Munguía, Director General de Biofase

Crear una empresa exitosa en México siempre es posible cuando la visión e innovación se conjugan. Scott Munguía es el fundador de Biofase, una empresa que produce plástico biodegradable a partir de la semilla de aguacate. ¿Cuáles fueron los retos para convertir esta empresa en la primera fabricante de bioplástico en Latinoamérica? Scott nos comparte su experiencia:

Si México produce un millón 467 mil toneladas de aguacate al año y yo lograba crear plástico biodegradable a partir de la semilla del mismo, aseguraría una prometedora opción de negocio.

Fusionar conocimiento e ingenio

La idea me llegó de un artículo en el que se decía que la producción de bioplásticos era muy costosa. Tiempo después, revisé un análisis sobre la molécula necesaria para polimerizar cierto tipo de plásticos, la cual recordé, es muy similar a la del aguacate. Dichas lecturas marcaron mi camino: crear un bioplástico barato, amigable con la naturaleza (algunos tardan cientos de años en desintegrarse) y rentable de manera competitiva. El aguacate, por su nivel de producción en nuestro país y su alcance en exportaciones, era una excelente opción.

“No fue fácil conseguir prestados los laboratorios de la institución para realizar mi investigación. Ni hacernos de capital para pagar el análisis de ciertos resultados en instituciones externas. Sin embargo, Biofase se convirtió en la primera empresa fabricante de bioplástico en Latinoamérica.”

El objetivo se cumplió… ¿y luego?

Después de muchos estudios y desvelos, logré plastificar las moléculas del aguacate. Sin embargo, necesitaba encontrar la manera de producirlo industrialmente. Tenía experiencia trabajando pero sabía muy poco sobre desarrollo de productos y planes de negocio. Probé suerte en diversos concursos y comencé a vender el producto incompleto a diversas empresas. El primer evento en el que competí fue FRISA, de desarrollo al emprendedor, y gracias a él pude seguir aferrado a este sueño, pues consideraba que si no lo ganaba era porque mi producto no servía.

Poco a poco materialicé el producto y gané certámenes. Con los premios obtenidos financiamos y perfeccionamos nuestro modelo de negocio. En 2013 logramos comercializar el producto formalmente vendiendo lo que hasta entonces sólo había tenido éxito como un prototipo.

Una nueva planta, única en el mundo

Hoy tenemos nuevas metas, la más ambiciosa es la apertura de la primera planta de bioplástico de semilla de aguacate del mundo. Dicha planta, contará con maquinaria y talento 100% mexicano. Ahí trabajaremos el desarrollo de aceite de aguacate y otros insumos. Ahora lo que falta será redirigir la industria del plástico hacia la producción amigable con el ecosistema y con los bolsillos de los consumidores.

Tip de Scott Munguía:

Hay que saber aprovechar los recursos que México tiene, por ejemplo: la asociación European Bioplastics aseguró que para 2018 la producción mundial de bioplásticos alcanzará los 6,7 millones de toneladas, lo que abre una gran oportunidad de negocio para quien quiera participar en este mercado.

Elizabeth Verduzco

Author: Elizabeth Verduzco

Comunicóloga por formación, buscadora de historias y tendencias por diversión. Apasionada de la innovación, la inclusión y la equidad de género, siempre en búsqueda de nuevos retos.

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