Todo el día frente a la computadora… ¿Y tus hombros?

Lesión del manguito rotador y pinzamiento de hombro son sólo algunos de los desórdenes que se suman a la lista de problemas que pueden padecer los hombros y, como siempre, prevenir es infinitamente mejor a tratar de curar estas dolencias.

¿Dónde inicia tu hombro?

Primero entendamos, la escápula u omóplato, ese hueso al que comúnmente le decimos “la alita” que unida al húmero, el hueso más largo de las extremidades superiores y a la clavícula, forman la “cintura escapular” u hombro. Pocos saben que el hombro, fisiológicamente hablando está “enrollado hacia adelante”, lo que hace que esas veces en las que se nos enseñó a llevar los hombros hacia atrás no fuera del todo sano al forzarnos y provocarnos lesiones.

¿Cómo saber si tus hombros están bien?

Una manera de darte cuenta si tus hombros están “enrollados” hacia adelante o atrás en exceso es acostarte en el piso y colocar los brazos a los costados como en posición de “Cristo” y a partir de ahí, flexiona los codos a 90o y deja que caigan hacia atrás, procura no despegar la espalda ni la región lumbar e intenta sentir como tus codos se alejan uno respecto al otro, aleja un brazo del otro, abriendo el pecho sin arquear ni despegar la espalda del piso. Realiza este ejercicio después de una larga jornada y estira de manera saludable tus hombros, te sentirás más erguido después de hacerlo.

¡Más ejercicios!

Ojo, uno de los desórdenes más comunes del hombro, es el dolor a nivel del trapecio superior (lugar típico en el que nos gusta que nos den masaje). Si se presenta dolor en esta zona hay señal de que los hombros están suspendidos hacia el cuello, para evitarlo, mejoremos la postura haciendo estos ejercicios dado que los hombros deben anclarse hacia la pelvis.

Coloca los brazos frente a ti y junta las manos, te encontrarás encorvando la espalda, tratando de hundir el esternón y visualizar cómo se alejan las escápulas de la columna vertebral.

Levanta una mano tratando de tocar el techo, ahora, sin bajar la mano, desciende tu hombro. Si con este ejercicio sueles mover mucho el hombro, recuerda que para levantar la mano, el hombro debe de permanecer anclado a la pelvis y no subir. Cuando pases tiempo en la computadora, intenta descender los hombros y alargar el cuello, te sentirás mucho mejor.

Sandra Romo

Author: Sandra Romo

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