Un nuevo empleo… y la familia ¿podrá resistirlo?

¿Cómo tomar en cuenta a la familia en la búsqueda de empleo?

Ángel llegó cansado, pero feliz, había conseguido por fin un trabajo, definitivamente no era lo que había soñado, la paga era buena, pero implicaba un gran sacrificio: tendrían que cambiar de ciudad. Cuando le comentó a Erika, ella se quedó perpleja, no sabía si reír o llorar, no sabía si abrazar a su esposo y felicitarlo o correr a encerrarse en su cuarto.

Ella vivía feliz en Colima, allí había nacido y toda su familia se encontraba en la misma ciudad; la idea de ir a vivir en la Ciudad de México la aterraba, en realidad nunca se lo había planteado y no le gustaba lo que sabía sobre la inseguridad y las grandes aglomeraciones, además de que Ángel no comería todos los días en casa como la hacía actualmente y los niños no podrían jugar en la calle.

Ella se preguntaba por qué su esposo no la había consultado primero, antes de tomar esa decisión que afectaría a toda su familia.

Sabemos que la búsqueda de trabajo es difícil; además de que parece que las oportunidades escasean, también nos enfrentamos a nuestros miedos más profundos: “No soy suficientemente profesional”. “No me van a elegir”. “No me van a pagar lo que quiero”. “Nunca voy a poder trabajar en lo que me gusta”. “Si las cosas siguen así no voy a tener nada que darle de comer a mi familia”. Estos cuestionamientos que esconden miedo, son en muchos de los casos los que nos hacen tomar decisiones precipitadas con respecto a las ofertas de trabajo que tenemos.

Muchas veces aceptamos un trabajo porque es lo primero que nos ofrecen, pero sobre todo por el miedo a que sea el último; por eso, al tomar la decisión de optar por un nuevo empleo, podemos perder de vista el impacto que tal evento puede tener al interior de nuestra familia y cómo afectará a todos sus miembros. Así que lo primero que tendríamos que revisar es ¿qué estoy dispuesto a sacrificar por el trabajo?

Mi recomendación se centra en estos ejes principales

La pareja debe tener un proyecto de vida común. Es fundamental sentarnos a dialogar sobre qué es lo que esperamos de nuestra pareja, qué queremos para nuestra vida y cómo nos imaginamos juntos ante la expectativa del nuevo empleo.

En caso de que la familia tenga hijos debemos preguntarnos ¿qué deseamos para ellos? ¿Dónde que crezcan y cómo?

Si no tenemos claramente platicadas y acordadas las respuestas a estas preguntas elementales, es muy probable que tomemos decisiones que afecten sin querer a nuestra pareja y a nuestra familia, aun cuando queremos lo mejor para ellos.

¿Cuáles son las cosas que tengo que tomar en cuenta en la búsqueda de empleo?

  1. ¿Mi nivel de vida va a mejorar?
  2. ¿Mi pareja tendrá posibilidades de crecimiento con esta elección?
  3. ¿Tendré tiempo para estar con la familia?
  4. ¿Mi trabajo me reta a ser mejor?
  5. ¿Tengo posibilidades de crecimiento?

Si las respuestas son positivas, entonces es momento de reunirme con mi pareja y platicar del tema, viendo claramente los pros y los contras.

Una vez tomada la decisión hay que platicarla con los hijos, ya que muchas veces ellos sienten la incertidumbre que nosotros experimentamos y necesitan una explicación para poder estar tranquilos y saber qué va a suceder.

Si van a cambiar de ciudad, si van a cambiar de casa, si tendrán nueva escuela, si ahora van a compartir más o menos tiempo con alguno de los padres, si ahora van a compartir más o menos tiempo con alguno de los padres; todos estos elementos suelen provocar en los hijos mucho estrés que podemos reducir significativamente mediante el diálogo.

Es muy importante el tomar en cuenta a todos y cada uno de los miembros de la familia y entre todos apoyarse para lograr el proyecto común a partir de la oportunidad que implica el nuevo empleo. No olvidemos que es a través del trabajo donde podemos sacar a relucir nuestra creatividad y nuestro ingenio, desarrollarnos y convertirnos en mejores personas.

Cristina Jaúregui

Author: Cristina Jaúregui

Psicoterapeuta humanista, escritora, conferencista, locutora y conductora.

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