Entrevista a una conductora del Metro

Conducir el metro de la Ciudad de México debe ser una actividad interesante, ¿por qué no averiguarlo?

En manos de una gran mujer está la responsabilidad de llevar a diferentes destinos a más de 1,500 personas al día. Irma Téllez, de 39 años, nos platica sus experiencias como conductora del metro.

ME: Gracias Irma, por tu tiempo; dinos por favor cómo se dio la elección de este trabajo.

Irma Téllez: Entré a taquillas y de ahí me promoví a la conducción; es un trabajo bonito, innovador, ahora lo hacemos muchas mujeres. Recién inició el Metro, la conducción del tren era un trabajo que sólo se permitía realizarlo a los hombres. Cuando estaba chiquita no me imaginaba que llegaría a hacerlo. Llevo 9 años como conductora y es bastante responsabilidad. Me siento contenta con mi trabajo, actúo con dedicación y hago bien las cosas.

ME: ¿Cuáles son los retos que tienes que enfrentar día a día con el metro?

Irma Téllez: La gente y los objetos que muchas veces se atoran en las puertas. También cuando jalan la palanca del vagón; tenemos la obligación de pararnos en la siguiente estación y ver qué sucedió; la mayoría de las veces es solo por maldad. Estos eventos hacen que se retrase el Metro.

ME: ¿Qué pasa cuando se atoran las puertas?

Irma Téllez: Hay que volverlas a abrir o permitir la salida; por eso está el sonidito que anuncia que salgan y entren; para eso es, más que nada, pero ya muchos no lo respetamos.

ME: ¿Y las condiciones climáticas, por ejemplo, la lluvia atrasa?

Irma Téllez: Sí, atrasa mucho, no puede uno avanzar a lo que da el tren.

ME: Generalmente, ¿cuánto tiempo dura el metro entre una estación y otra?

Irma Téllez: Dos minutos

ME: ¿De cuánto tiempo es la jornada laboral en el metro?

Irma Téllez: Seis horas más una de comida, divididas en dos bloques de 3 horas y media.

ME: Estar metida en este ambiente pudiera ser aburrido porque es el mismo recorrido y realmente no interactúas con la gente en seis horas, ¿cómo la sientes?

Irma Téllez: Al comienzo se crea algo de temor, pero va una tomando más confianza y agarrándole el modo, el movimiento; no se hace muy pesado porque te entretienes viendo a la gente, escuchando que al compañero se le descompuso el tren o que ya le pasó otra cosa; aquí siempre está muy movida la situación, no es para aburrirte.

ME: Alguna experiencia que hayas vivido, algo especial que te haya pasado en el Metro, grato o no…

Irma Téllez: Una experiencia grata es ésta, que me entrevisten y conozcan mi trabajo (ríe). A veces, cuando llega uno a la estación, hay niños que ven llegar el tren y te saludan, o hay señores que te avientan besos. Cuando el tren lleva retraso, desde fuera nos hacen señas obscenas, señalan el reloj; esas personas no saben que los retrasos no se dan por culpa del conductor, sino porque en alguna estación hubo algún evento que detuvo el flujo normal de los demás trenes. Generalmente son retrasos causados porque un tren se detuvo  porque los usuarios jalan la palanca, a veces, innecesariamente y se tiene que revisar el vagón.

Lo más drástico que me ha tocado como conductora, fue una persona que se aventó, eso sí se siente feo para que veas. Fue un señor ya grande que se tiró con toda la intención (se le llenaban los ojos de lágrimas). No hubo forma de frenar. Sentí que todo me temblaba, las piernas, el estómago; es parte de nuestro trabajo, ya estamos mentalizados para lo que pueda suceder, más o menos saben uno qué hacer, pero nunca deja de impactarte.

ME: ¿Qué piensas de estar en un trabajo que pareciera destinado a los hombres?

Irma Téllez: Me siento orgullosa, a cualquiera que me pregunta en qué trabajo, yo le digo: “Soy conductora del Metro”. Toda la gente se admira y dice “¡Qué padre!” Incluso los maestros de mis hijos me dicen: “Qué honor tener una señora conductora en la escuela”.

ME: ¿Significó para ti alguna promoción el hecho de estar manejando el Metro? ¿Llegar a conductora es como estar entre los buenos?

Irma Téllez: Sí.

ME: ¿Cuántos compañeros conductores del metro hay, mujeres y hombres?

Irma Téllez: No tengo idea, pero todavía nos siguen ganando los hombres, somos 30 o 40 y pico mujeres, pero no les llegamos a las 130 conductores que hay sólo en la línea 2.

ME: ¿Qué aportas como conductora, cuál pudiera ser la diferencia de tu presencia en este trabajo?

Irma Téllez: Lo mismo que está aportando un hombre, y hasta más, porque las mujeres somos más cumplidas y responsables.

ME: ¿Para entrar a trabajar tienes que, por ejemplo, mostrar que estás en tus cinco sentidos, realizarte algún examen previo antes de la conducción?

Irma Téllez: Asistes a un curso; tras pasarlo, vas al servicio médico para que t revisen si estás bien de la vista, del oído, y de todo, y nos lo hacen cada seis meses.

ME: ¿Cuáles son los peligros que puedes enfrentar en este trabajo?

Irma Téllez: La carga eléctrica que hay en las vías, el arrollamiento de los que se tiran a las vías, y si tenemos suerte alcanzamos a frenar, o luego están con los pies sentados en la orilla del andén.

ME: ¿Consideras que tienes un perfil especial para este tipo de trabajo?

Irma Téllez: Sí, tengo una altura de 1.60 m. y no estoy gorda; la edad no importa mucho mientras esté bien de mis sentidos.

ME: Tus compañeros, ¿cómo crees que te ven a ti, que estás ocupando un trabajo que aparentemente podría ser de hombres?

Irma Téllez: No podría hablar por todos, pero hay muchos que me dan el apoyo y me dicen que es agradable tener una compañera; pero hay otros a los que no les agradó que las mujeres viniéramos a invadir su espacio y estar con ellos.

ME: ¿Qué les dirías a las mujeres que están buscando un empleo y se enfrentan a un mundo de color azul?

Irma Téllez: Que tenemos oportunidad de tener un trabajo, pero hay que echarle ganas.

ME: ¿El nivel de sueldo es bueno, sientes que con lo que ganas te alcanza para vivir?

Irma Téllez: Sí me alcanza, ahorrando.

ME: ¿Qué retos tienes que enfrentar como mujer trabajadora, no sólo en el medio?

Irma Téllez: Quisiera estar más tiempo con mis hijos, me eh perdido muchas cosas de ellos, y más con este horario que es de 12 a 7 de la noche.

ME: ¿Hay posibilidad, por ejemplo, de choque entre un tren y otro?

Irma Téllez: Eso puede pasar con la lluvia, porque se deslizan los trenes aunque pongas el freno de urgencia. Pero eso no pasa si llevas la velocidad adecuada.

ME: ¿Te ha tocado en algún andén que tengas que tomar la decisión de bajar a una persona?

Irma Téllez: Sí, porque presionan una palanca y a veces no puedes hacer nada, sino llegar a la próxima estación e ir al carro, y te dicen: “Hay un señor tirado”. Entonces, le hablo a los de seguridad y mandan apoyo, traen la camilla y todo lo de primeros auxilios. Hay personas que se pelean, pero ahí sólo le aviso a los policías y van por ellos.

*Entrevista publicada originalmente en diciembre del 2011

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