Retos del salario mínimo

En México la vinculación del salario mínimo a diversas cuentas, ha sido un factor que le ha restado competitividad ¿cómo lograr salarios más competitivos? Álvaro J. Altamirano nos lo explica

Entrevista a Alvaro J. Altamirano, Abogado Laboralista y Director de Altamirano y Estudillo Abogados

 

En México la vinculación del salario mínimo a diversas cuentas, ha sido un factor que le ha restado competitividad ¿cómo lograr salarios más competitivos?  Álvaro J. Altamirano, abogado laboralista lo explica así:

Desde hace años diversas leyes federales y locales tienen una estrecha relación con el salario mínimo y por lo tanto múltiples sanciones y multas administrativas, fiscales, civiles, penales, laborales, etc., están fijadas en salarios mínimos. Como consecuencia, el salario mínimo ha perdido en los últimos años su poder adquisitivo y efectivamente ya no es competitivo.

El Gobierno Federal y también el de la Ciudad de México están haciendo importantes esfuerzos con diversas iniciativas para desvincularlo de la aplicación de sanciones y así crear alguna unidad de cuenta que pueda ser el parámetro para establecer los montos de tales sanciones y que el salario mínimo ya no lo sea la medida para establecerlas.

De esta manera, sería posible lograr un incremento al salario mínimo más acorde con la productividad del país, de sus empresas y trabajadores; por otra parte, la unidad de cuenta debería ajustarse fundamentalmente en relación a la inflación.

¿En qué tiempo podríamos ver concretada esta propuesta?

De hecho, en la Ciudad de México desde finales del 2014 ya existe una Ley de Unidad de Cuenta, como una medida de valor, en sustitución del salario mínimo para la determinación de multas y sanciones y es posible que para fines del presente año ya podamos hablar de una desvinculación real del salario mínimo a nivel federal y que en el 2017 se den incrementos diferenciados del salario mínimo y de la unidad de cuenta.

No debemos olvidar que, de acuerdo a lo establecido en el artículo 90 de la Ley Federal del Trabajo, un salario mínimo es la cantidad menor que debe de recibir cualquier trabajador por los servicios prestados a un empleador en una jornada de trabajo. Este salario requiere ser suficiente para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia en el orden material, social y cultural, y para proveer a la educación obligatoria de sus hijos. Además, constitucionalmente, el salario mínimo no puede ser objeto de embargo, compensación o descuento alguno.

¿Por qué se unificó un mismo salario mínimo para todas las áreas geográficas de México?

Antes del año 2013 existían salarios mínimos generales en tres Áreas Geográficas “A”, “B” y “C”; primeramente se eliminó una de ellas para quedar sólo la “A” y la “B” y desde el 1º de octubre del año 2015, se eliminó también la zona “B”, por lo que a la fecha existe solamente la Zona Única aplicable a toda la República Mexicana y desde el 1º de enero del 2016 se estableció que el salario mínimo quedara en $73.04 pesos diarios.

Se consideró adecuado tener una sola área geográfica, en virtud de que la diferencia entre ellas ya era muy pequeña y no tenía sentido mantenerlas, además de que el salario mínimo ha perdido en forma importante su poder adquisitivo.

Existen actualmente 59 salarios mínimos profesionales, dependiendo de la actividad del trabajador, como por ejemplo albañil, electricista, plomero, reportero o zapatero.

¿Cómo y cuándo se aumenta el salario mínimo?

Existe una Comisión Nacional del Salario Mínimo (COSANAMI) que cuando menos una vez al año, regularmente en diciembre, determina el salario mínimo aplicable a partir del 1º de enero del siguiente año. De esta manera, en diciembre del año pasado se estableció un incremento del 4.2%, para aumentarlo de $70.10 a $73.04 diarios en toda la República.

La sanción por no pagar el salario mínimo de acuerdo al artículo 1004 de la Ley Federal del Trabajo puede ser muy elevada de acuerdo a la omisión y de hasta 3,200 veces el salario mínimo, además de una importante pena de prisión de hasta 4 años.

“Me parece que es muy positiva la desvinculación para que efectivamente el salario mínimo pueda recuperar todo el terreno que ha perdido al pasar de los años y así elevarse de acuerdo a la productividad. El gran reto, es poder establecer en cada empresa, un salario adecuado a la eficiencia y productividad de la misma y de sus trabajadores, para así generar más y mejores empleos”

-Alvaro J. Altamirano

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