Carteras y tacones, enemigos de la columna

Las mujeres hemos adoptado los tacones como prenda básica de nuestro guardarropa y los hombres han hecho lo mismo pero con las carteras que guardan en los bolsillos del pantalón. Sin embargo, ambos accesorios mal usados podrían causarnos más daño del que piensas.

Tacones que se ven bien y ¿te sientan bien?  

Al usar tacones, el arco del pie se vence rompiendo el equilibrio y la distribución natural del peso, el eje de gravedad cambia y así, se generan ajustes no fisiológicos para compensar la sobrecarga de peso. Todo el cuerpo se apoya en la parte delantera del pie, ocasionando que los dedos detengan la presión engarrotándose y aumentando la tensión en los músculos de las pantorrillas, las rodillas se bloquean hacia atrás y la parte baja de la columna se impulsa hacia atrás ocasionando el aumento de la curvatura natural de la columna.

Ten en cuenta que además existen varios problemas asociados al uso del tacón: inflamación, dedos en garra o martillo, espolón calcáneo y dolor en rodillas entre otros. Para evitarlos trata de caminar descalza en casa, cambia el tipo de calzado, masajea por las noches tus pies, desbloquea las rodillas cada vez que estés de pie y mejora tu consciencia corporal con prácticas saludables como yoga y tai chi.

Los hombres no se salvan…

A aquellos que dicen “eso a mí no me pasa” les digo ¡corrijan de una buena vez el mal hábito de sentarse sobre la cartera por no sacarla del bolsillo! Cuando nos sentamos, los huesos deben quedar apoyados correctamente al sentarnos, pero sí un lado queda más arriba que otro, hará que los grupos musculares de un lado trabajen acortados. Haz la prueba, siéntate, levanta una nalga y siente como la columna comprime de un lado y se alarga del otro. Usa la misma elevación de los dos lados si te es posible, y si no, lo mejor es que comiences a llevar la cartera en otra parte del cuerpo.

Sandra Romo

Author: Sandra Romo

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