¿Cómo es el trabajo de una restauradora de muñecas?

Restaurar un objeto es restituirle la memoria, recuperarlo del pasado y traerlo de nuevo al presente, lleno del esplendor de antaño. ¿Cónsiderarías dedicarte a restaurar muñecas?

Entrevista a Karen Higuera Torres, restauradora de muñecas y material religioso

Cuando se trata de emprender, ser creativo y entender las necesidades de un mercado específico, se tiene la clave del éxito. Mejores Empleos platicó con Karen Higuera Torres, quien desde hace 20 años se dedica a mezclar arte, sentimiento, técnicas y respeto en la restauración de muñecas.

“Restaurar un objeto es restituirle la memoria, recuperarlo del pasado y traerlo de nuevo al presente, lleno del esplendor de antaño”

Un trabajo como pocos

Empecé con una carrera técnica en restauración y clasificación de material sacro en un taller de la SEP que se ubicaba en el centro de Coyoacán que lamentablemente hoy ya no existe. Ahí empecé a trabajar desde el inicio de mis estudios, lo que me ayudó a convertirme en emprendedora. Comencé a restaurar objetos religiosos como vírgenes y niños Dios, después algunas personas me empezaron a encargar sus muñecas antiguas, por lo que tuve que ir buscando otras técnicas e información.

Se trata de un trabajo de mucha responsabilidad porque trabajas piezas únicas en los que una persona te confía recuerdos, sueños y añoranzas. Las muñecas antiguas con frecuencia están hechas de pasta, material con el que aún se realizan algunas figuras tradicionales mexicanas, sin embargo, también se trabaja con porcelana, yeso, resina o cartón, de ahí la necesidad de estudiar a la perfección diversos materiales. Tuve que aprender por iniciativa propia desde técnicas de trabajo en madera hasta aquellas relacionadas a la encuadernación y la restauración de libros.

Con M de muñecas, materiales y mucha experiencia

Gracias a los maestros tan exigentes que tuve, sé trabajar la madera y el pegado de oro fino, entre otras cosas; en esta profesión necesariamente tienes que saber de color y cómo aplicarlo, limpiar correctamente las piezas, trabajar con diferentes adhesivos y pegamentos, así como con cabello natural y artificial.

Hasta ahora calculo haber restaurado más de dos mil muñecas, a veces me llegan juguetes de plástico o de metal, aunque lo que más me trabajo son muñecos de plástico de los años cuarenta o cincuenta. La muñeca más antigua que he restaurado fue una europea de 1850, hecha de una mezcla entre pasta, cartón y tela; al tacto, este tipo de muñecas son duras, pero en ambientes húmedos el cartón se deshace como si fuera un polvorón, he ahí la delicadeza de mi trabajo, a veces un detalle pequeño, me puede llevar una semana de trabajo.

Instituciones dedicadas a enseñar restauración de obras de arte en México:

  • Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía, www.encrym.edu.mx.

  • Museo Nacional de San Carlos, www.mnsancarlos.com (cursos eventuales).

  • Escuela de Conservación y Restauración de Occidente, en Jalisco, www.ecro.edu.mx.

Afortunadamente la gente que viene conmigo entiende que esto no es una refaccionaría sino un verdadero taller en el que no se le ponen partes nuevas a las muñecas sino que se les rehace de un material muy similar. Mis clientes, la mayoría coleccionistas, saben que pueden confiar en mí al 100%, hago sólo lo que ellos me piden y soy muy respetuosa con los objetos que me encargan.

Tip de Karen Higuera Torres

Es un privilegio contar con maestros que te exijan para hacer aflorar lo mejor de ti, cuando se nos dice que hay que repetir algo, lo más probable es que sea porque tenemos el potencial de hacerlo mucho mejor.

 

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