Igualdad de oportunidades: un beneficio para mujeres, hombres… y empresas

¿Tu empresa cuenta con un Modelo de Equidad de Género? Si no es así, quizá deberías comenzar a promoverlo.

Por María del Rocío García Gaytán.

Presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres.

Twitter: @rgarciagaytan

A tus órdenes en www.inmujeres.gob.mx

Una de las preguntas que me realizan con más frecuencia es qué acciones pueden tomar las mujeres que buscan un ambiente laboral favorable para desarrollar sus capacidades y la igualdad de oportunidades con los hombres. A este respecto les recomiendo que busquen empresas que han incorporado el Modelo de Equidad de Género (MEG), instrumento creado por el Instituto Nacional de las Mujeres.

El MEG es un programa que les permite a las empresas diseñar acciones que promueven la igualdad laboral; entre ellas podemos citar: la elaboración de formatos de solicitud de empleo que no incluyan elementos que pudieran ocasionar discriminación a partir de datos como sexo, edad o religión; apoyo para completar la educación básica y profesional, además de capacitación básica sobre violencia de género y hostigamiento o acoso sexual; permisos de paternidad con goce de sueldo, por nacimiento o adopción; permisos de maternidad adicionales a los que contempla la ley, sin goce de sueldo, por nacimiento o adopción, entre otras.

Una organización que implanta este modelo ofrece a las mujeres la oportunidad de desarrollarse en un centro laboral que cuenta con la voluntad y los mecanismos para promover la igualdad en los salarios, el acceso a la capacitación y las promociones, así como para evitar el hostigamiento o acoso sexual y cualquier tipo de discriminación.

Dado que todavía subsisten muchos retos para que exista igualdad plena en el ámbito laboral, y que las jornadas de las mujeres suelen ser prolongadas, ya que las horas de trabajo remunerado se agregan a las horas que dedican al trabajo del hogar –que culturalmente se les ha asignado como una responsabilidad-, las empresas certificadas con el MEG representan un espacio en el cual las mujeres pueden desempeñarse en un ambiente libre de discriminación, con mayores oportunidades de que su talento sea reconocido, de crecer profesionalmente y con la posibilidad de contar con horarios flexibles que les permitan también un desarrollo personal.

Entre 2003 y 2010, 540 organizaciones han adoptado el MEG, con lo que se han beneficiado a más de 700 mil personas. Entre dichas organizaciones están: Africam Safari, American Express, Comisión Federal de Electricidad, Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, Gatorade, Gennoma Lab, Banamex, Nissan, Renault, Santa Clara, Gamesa, Nacional Provincial, Pepsico y Omnilife.

Las mujeres representan más de la mitad de la población ¡No es posible dejar de lado el recurso tan valiosos que significa su trabajo para el desarrollo del país! Por ello, su participación debe ir acompañada de salarios justos, acceso a los puestos para la toma de decisiones y una mejor distribución de las labores domésticas entre todos los miembros del hogar. Para lograr estas metas, es indispensable que los sectores público, privado y social trabajemos de manera corresponsable, en pro de que la autonomía económica de las mujeres sea una realidad.

Resulta interesante que las tendencias en la participación laboral femenina muestran un crecimiento sostenido y significativo durante los últimos 30 años. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), entre 2000 y 2010 el porcentaje de mujeres que participó en actividades económicas aumentó de 38.0 por ciento a 42.5 por ciento. No obstante, aunque la cantidad de mujeres que se suma al mercado de trabajo se incrementa significativamente día con día, muchas de las barreras que ellas enfrentan en este ámbito no han sido abatidas.

Finalmente, es necesario apoyar a las mujeres para que puedan insertarse en el trabajo remunerado. Para lograrlo se necesitará crear más guarderías tanto en el sector público como el privado; escuelas de horario prolongado; legislación a favor del mejoramiento de las condiciones laborales de las mujeres; pugnar por el respeto a los horarios de trabajo y, sobre todo, propiciar un clima laboral libre de discriminación por sexo.

Esto es precisamente lo que trabajamos en el Instituto Nacional de las Mujeres, la institución del Gobierno Federal encargada de propiciar el desarrollo integral de todas las mujeres mexicanas y permitir, tanto a hombres como mujeres por igual, ejercer plenamente todos sus derechos, así como participar equitativamente en la vida política, cultural, económica y social del país.

Promover la igualdad en los salarios, el acceso a la capacitación y las promociones, así como evitar el hostigamiento o acoso sexual y cualquier tipo de discriminación.

El Modelo de Equidad de Género (MEG) permite a las empresas diseñar acciones que promueven la igualdad laboral.

Artículo publicado originalmente en septiembre del 2011

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