Lo que distingue a los líderes

Entender y reconocer a un buen líder es complicado pero no imposible...

Imaginen lo frustrante que sería buscar a la pareja ideal. Lo que sucede es que no es como entrar a un supermercado y armar al hombre o mujer deseado, no es una compra de atributos que vamos echando en el carrito: “… una parte de ternura, otra de belleza, un paquete de inteligencia, una caja de sensualidad, una botella de alegría… ” Si trabajamos bajo esa mentalidad, estaríamos destinados a vivir con el vacío y la “esperanza de que algún día encontraríamos esa pareja”.

Lo mismo sucede en las organizaciones con los líderes; si tratáramos de buscar las señales que distinguen a un líder, nos encontraríamos con ideales imposibles de cumplir o poco realistas. Debido a ello, considero de suma importancia abordar el tema con una perspectiva humana, o sea los líderes de carne y hueso.

Así que partamos de enfoques sensatos. Antes que mostrar las competencias de un líder idóneo, entendamos que cada líder es único e irrepetible. Los estereotipos solo existen en la imaginación y en la literatura comercial.

El éxito de un líder está basado en tres fundamentos:

  • Son congruentes y viven en armonía con su propio temperamento

Esto abarca el conocimiento de sí mismo, de sus fortalezas y debilidades, riesgos y oportunidades. Tomado en cuenta lo anterior, hay líderes con temperamento más dinámico, dominantes y apasionados, mientras que otros son sensibles y carismáticos; también existen los calmados, analíticos y prudentes. Los tres son líderes, pero con un temperamento que reconocen y son lo que son sin imitar a otros. El éxito de cada manifestación temperamental dependerá de la situación en que se aplique el liderazgo.

  • Se adaptan al estilo de sus seguidores sin poner en riesgo su propia autenticidad

La condición para conseguirlo es el conocimiento a fondo de los demás, que se obtiene a partir del conocimiento de uno mismo: Mejorando su competencia social.

  • Conocen los factores de motivación de cada ser humano

Conoce a fondo las necesidades de su gente, lo que impulsa a elegir los mejores factores de decisión. En pocas palabras, saben qué es lo que mueve o incita a la acción a sus colaboradores y así mismos.

Independientemente de los fundamentos ya citados, existen ciertas características que los líderes poseen. De igual manera, debemos entender que estos aspectos son variables en cada persona y se presentan en mayor o menor proporción en cada uno. Así pues, tengamos presente que no todos los líderes harán gala de estos rasgos.

Características de un líder:

  • Visionario:

Tiene claro el propósito de su equipo y de su trabajo. Es innovador y establece metas y objetivos orientados al crecimiento de su gente y al logro de resultados.

  • Facilitador

Gestiona los recursos para alcanzar las metas. No pone obstáculos, facilita las cosas y ubica a cada jugador en el lugar donde sea efectivo de acuerdo con su temperamento y formación.

  • Congruente

Existe unidad entre lo que piensa, dice, siente y hace, así de sencillo. No tiene que fingir ni mentir para manipular. Tampoco busca comprar o usar falsos incentivos para lograr que lo sigan.

En resumen, la clave del liderazgo está en ser auténtico y congruente con el estilo propio y con la adaptación a la realidad del grupo y la posibilidad de influir sobre él, por eso un líder es: una persona única, distinta al pueblo para servir al pueblo.

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