¿Por qué combatir el estrés?

Un día con cierta ironía, Rafa, uno de mis mejores amigos, se despidió así de mí:

– ¿Jorge, si ves a Jorge me lo saludas?

-¿Por qué, Rafa?

-Si lo encuentras me lo saludas…

 

Cuántos ejecutivos igual que yo se han perdido a sí mismos, en esa lucha desenfrenada y absurda por lograr resultados a costa de su salud, dinero, prestigio y fama, sacrificando el amor como lo esencial en la vida, amor a uno mismo, a la familia, al trabajo.

¿Cómo controlar el estrés?

El manejo del estrés varía de un individuo a otro, depende del temperamento, la fuerza interior de quienes lo padecemos, nuestra historia y aprendizajes. Unos se deprimen y tiran la toalla, otros lo enfrentan en forma activa, y los menos, mantienen su centro y fortaleza frente a las causas del estrés.

La clave está en convertir el distress (caos, tragedia) en eustress (tensión positiva).

Todos lo sabemos. Los síntomas de un ejecutivo atrapado en el distress van desde la migraña e irritabilidad hasta la fatiga, insomnio, gastritis y adicciones sólo por mencionar algunos de los factores que afectan cuerpo, emoción y mente. Sin embargo, no perdamos de vista que el problema de fondo está en la pérdida de calidad de vida, la carencia de libertad respecto a su tiempo; en pocas palabras, la imposibilidad de vivir con esa sensación de felicidad –en el aquí y ahora– frente a las tensiones y crisis que uno enfrenta en su trabajo, pero más grave aún, el absurdo de vivir en el activismo con esa alienación de uno mismo. El Dasein (ser arrojado en el tiempo) del que hablaba Martin Heidegger.

Síntomas que provocan pérdidas reales

El estrés laboral en México ya se sitúa a la cabeza del rango mundial, superando por primera vez a China, que hasta ahora lideraba esta temida clasificación. Un estudio elaborado por la compañía Regus señala que el 75% de las personas que padecen estrés en México lo atribuyen al entorno laboral como origen, cifra que se posiciona en 73% en el caso de China, seguida de lejos por Estados Unidos, con un 59%.

El estrés laboral, según un estudio elaborado por la OIT (Organización Internacional del Trabajo), podría suponer pérdidas de entre el 0,5% y el 3,5% del PIB de los países.

De ahí que sea responsabilidad de las organizaciones crear una cultura de cuidado por la salud de sus ejecutivos, que apoye la entrega de resultados en condiciones higiénicas y humanas que faciliten el crecimiento del individuo y respeten los tiempos de vida personal y familiar.

Tomar conciencia es parte fundamental de la solución, pero además hay que enfrentar el problema con acciones y ejercitar nuestra voluntad con decisiones que nos regresen a nuestro centro. Hay que cuidar nuestra salud física y emocional-afectiva. Es básico aprender a crear equipos de alto desempeño que le permitan al ejecutivo delegar y alejarse de los horarios que acaban con la vida, con la persona. Hay que considerar que la vida es corta y merece la pena disfrutarse.

Así es que…, si encuentras a la persona que está detrás del rol de un ejecutivo, me la saludas.

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