¿Por qué India sí y México no?

India y México tienen muchísimas semejanzas: ambas naciones cuentan con un pasado lleno de cultura milenaria; una sólida base espiritual en sus habitantes y, curiosamente, los aztecas y los indios también fundaron sus imperios en territorios cercanos al agua. Pero ¿qué relación tienen ambas naciones actualmente?

Mucho se habla hoy día de los famosos países BRIC (Brasil, Rusia, India y China), los cuales se mencionan como los de mayor desarrollo para las próximas décadas en este siglo.

En el caso particular de India, país que se prevé se convertirá en la potencia económica número uno del mundo en 2050, la base de su crecimiento se centra en saber que la educación cambiará su destino. Hoy es el país que tiene más universidades, la más importante es el Instituto Tecnológico de la India; gracias a este esfuerzo India ha generado industria y tecnología con casos de éxito como los de Tata, el primer auto por debajo de los 2,000 dólares; Infosys, la empresa desarrolladora de software más importante del mundo o Aakash, una tableta que cuesta 35 dólares, por citar algunos ejemplos.

Sin embargo, el mayor “producto” de exportación de India, son los indios; el 38% de los doctorantes que estudian en universidades en Estados Unidos son de esta nacionalidad, así como el 30% de los empleados de Microsoft, el 28% de IBM y el 17% de Intel.

Sin embargo y a pesar de la distancia, India y México tienen muchísimas semejanzas: ambas naciones cuentan con un pasado lleno de cultura milenaria; una sólida base espiritual en sus habitantes y, curiosamente, como lo hicieran los egipcios y los chinos con los ríos Nilo y el Yangtzé respectivamente, los aztecas y los indios también fundaron sus imperios en territorios cercanos al agua, puesto que los primeros se establecieron en el lago de Texcoco y los segundos al borde del río Ganges.

Ambos países cuentan actualmente con un bono demográfico de población joven y con amplios recursos naturales e intelectuales, entonces ¿por qué India sí ha podido despuntar y México todavía no? La respuesta es sencilla: porque encontraron lo que los une e ignoraron lo que los separa, decidieron superar sus debilidades a través de potenciar sus fortalezas; apostaron por un proyecto a largo plazo que hoy rinde frutos y entendieron que la educación de calidad trae como resultado no sólo tecnología, sino innovación, patentes y el tan anhelado desarrollo. Así como ellos, apostemos a lo que funciona.

 

 

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