Sabes distinguir ¿amigas o compañeras?

“La verdadera amistad es la amistad honesta, que busca al otro por lo que el otro es y no porque sea bueno para mi o porque me dé algún placer” Aristóteles, Etica nicomáquea.

 

¿Es factible tener amigas en el trabajo?

Sin duda ésta se trata de una pregunta que siempre nos hacemos. ¿Se puede lograr? Lo primero que tenemos que entender es que la amistad es una relación entre dos, que se da de manera equitativa y que no tiene ninguna otra razón para existir más que el gusto de que exista.

 

En el área laboral, se pueden establecer dos tipos de relaciones que es mejor tener presentes desde un inicio:

  • La que se establece con los jefes o jefas y que ya en sí misma tiene una inequidad, puesto que hay una diferencia de jerarquías y responsabilidades que hace muy particular la relación entre esas dos personas y por lo mismo, es difícil establecer una amistad. En este caso, podemos hablar de compañerismo, de trabajo en equipo, de colaboración pero no de amistad. Las bases para ello no están ahí.
  • Lo mismo sucede en ocasiones con las personas que están en el mismo nivel laboral y que están buscando al mismo tiempo: sobresalir, aumento de sueldo, reconocimiento, subir de nivel, etcétera. En este caso, la relación de amistad no está presente aunque se pueda confundir con ser compañeros de fiesta, compartir las horas de comida, saber sobre la vida personal del otro. La amistad florece difícilmente porque el interés que persiguen ambas partes resulta ser el mismo: tener una mejor oportunidad dentro de la empresa. Debe entenderse, los amigos no compiten, los compañeros si.

 

Sin embargo, si se tienen en cuenta los aspectos anteriores, puede encontrarse un equilibrio donde se pueda tener una buena amiga en el trabajo, después de todo, contar con alguien especial en el centro laboral reconforta y nos hace sentir acompañadas, apoyadas, sobretodo en momentos difíciles, ya sean laborales o personales.

 

Pasamos mucho tiempo en las oficinas, de hecho si hacemos cuentas, la mayoría del tiempo la pasamos trabajando, en ocasiones vemos más a los compañeros y compañeras de trabajo que a nuestras familias, así que tener una buena amiga puede hacer el tiempo en la oficina más divertido. Una buena amiga, te cuida la espalda, te puede cubrir si es que tienes un problema y no puedes acudir al trabajo, te puede ayudar cuando algo se te atora, o no te es claro, una buena amiga sabe quien eres, conoce tus valores, tus ideales, tus creencias y en un malentendido puede abogar por ti.

 

Para poder hacerte de amistad verdadera en el trabajo es importante ser amigable, estar abierta al diálogo y tener ganas de escuchar, ya que una buena amiga no es sólo la que te escucha sino a la que tu escuchas también.

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