Sindrome Burnout ¿cuánto le cuesta a tu empresa?

La fatiga por estrés laboral puede alcanzar costos superiores al 5% de la nómina de las empresas

De acuerdo con un estudio publicado por la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos (Amedirh), la fatiga por estrés laboral puede alcanzar costos superiores al 5% de la nómina de las empresas. Aquí te decimos cómo prevenirlo y apagar el fuego a tiempo.

Cuando los llamados de su cuerpo se hicieron más agudos, Ana Mendoza comprendió que lo que le ocurría era mucho más que cansancio por exceso de trabajo. Las contracturas en su espalda eran frecuentes, no se aliviaban con analgésicos y se hacían tan intensas que le costaba trabajo respirar.

Ana trabajaba en el área de Marketing en una trasnacional. Sus largas jornadas se dividían entre muchas horas frente a la computadora y extensas reuniones de planificación. La medicina ha descrito por qué toda esa tensión literalmente “gritaba”  desde su espalda: es tan probable sufrir de dolores en esa zona del cuerpo por un traumatismo o exceso físico, que por estrés, ya que éste tiende a alterar el estado de los nervios que facilitan el movimiento de los músculos, lo que ocasiona la aparición de contracturas y comprime las vértebras. El resultado es un dolor que va in crescendo mientras la situación de estrés se mantenga.

Ana ignoraba los malestares de su espalda, hasta que una fuerte migraña la sacó de combate y la llevó a visitar al médico. Allí obtuvo el temido diagnóstico: el estrés laboral había saltado desde su oficina y había invadido su salud.

Además de tratamiento y reposo, le recomendaron practicar ejercicios para liberar la tensión de su espalda. El plan funcionó durante meses hasta que Ana fue cambiada a otro departa-
mento aún más exigente. Su espalda volvió a acusar el impacto.

“Cambié de Marketing a Ventas, a una posición más demandante y estresante, así que me han vuelto los dolores de espalda. No he podido mantener el ritmo de hacer ejercicio y por eso he estado peor”, confiesa.

¿Por qué un trabajo puede enfermar?

El de Ana es uno de los millones de casos que colocan a México como el país en el que más ciudadanos padecen el síndrome de Burnout o fatiga por estrés laboral en todo el mundo. 7 de cada 10 trabajadores lo han sufrido. Hay más personas en el país con estrés laboral que en China (73% de los trabajadores) y Estados Unidos (59%) según las cifras más recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Entre los variados síntomas del Burnout  se pueden precisar: sensación recurrente de desmotivación, agotamiento mental, menor tolerancia a la frustración, disminución de energía y menor rendimiento. Físicamente, el dolor muscular como el que afecta recurrentemente a Ana es una de las características más resaltantes.

Invertir en salud es ganancia 

De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las pérdidas económicas ocasionadas por enfermedades y lesiones laborales representan el 12% del PIB en Latinoamérica.

El ausentismo laboral en México es además responsable del 13% de las pérdidas en la productividad anual según la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos (Amedirh).

Gerardo Lapeluz, socio de Prevenmed, refiere que gigantes industriales como General Motor gastan más en salud que en acero para sus automóviles. Compañías como Chrysler estiman que la incidencia de los gastos de salud de sus empleados aumenta en 700 dólares sus costos por auto.

Por ello, invertir en salud laboral a la larga implicará ganancias: con un programa sólido, se puede reducir hasta en 50% el ausentismo de los empleados.

La atención se debe enfocar hacia lo preventivo preferiblemente, recalca Lapeluz. La empresa que representa ofrece un estudio del sitio de trabajo para detectar de forma temprana áreas cruciales para intervenir y prevenir problemas de salud. Plantean inducciones sobre hábitos de alimentación, tips de vida saludable y hasta pausas programadas para hacer ejercicio leve dentro de las áreas de trabajo, entre otras iniciativas.

La trasnacional para la que trabaja Ana no cuenta con esta, ni con ninguna alternativa para hacer frente al estrés laboral.

“El apoyo que recibo de ellos es coaching para mejorar las ventas. Los noto cada vez más estresados y eso se traslada al grupo. Ya comienzo a ver en los compañeros ausencias por dolores o enfermedad. Personalmente, trato de no salir tan tarde de la oficina y, por iniciativa propia, intento concientizar a la gente de la repercusión que trae el cansancio físico para que ellos también tomen sus medidas. Siento que eso puede ayudar a bajar un poco el estrés colectivo”, comenta.

Estirar y respirar para sanar

Lourdes Soto, maestra de yoga, recalca que el estrés laboral representa un riesgo para la salud integral, pues implica un declive en la vida personal de quien lo padece y en el proceso de interacción y socialización con su ambiente laboral.

En la disciplina milenaria que enseña hay técnicas para afrontar y resolver las responsabilidades laborales sin pasarlas a la activación de los estresores.

“Con la práctica de yoga aprenden a desarrollar una mejor disposición ante conflictos tanto externos como internos para elevar su visión y calidad de vida. Sea una empresa o institución, asociación o grupo, lo que afecta a algunos, afecta a todos Lo que sana a algunos, sana y saca adelante a todos. Por lo que el yoga puede comenzar a ser aplicado como solución para el estrés laboral colectivo”, sostiene.

Una correcta respiración es la llave mágica  del yoga hacia la determinación y la claridad mental. Al controlarla, se pueden controlar la mente y los pensamientos y, en consecuencia, las emociones.

“Respirar de manera abdominal profunda y realizar exhalaciones mucho más largas que la inhalación dirigiendo el aire nos ayuda a elevar el prana (energía vital) creando un almacén de energía en el cuerpo y, lo más importante,  calmando la mente. Así la agitación de imágenes y pensamientos -muchas veces negativos- se centrarán en el momento presente con claridad para actuar de manera efectiva y coherente con las metas personales y grupales”, explica.

“Todo esto detona el mal humor y se ramifica una sintomatología que puede variar entre dolores de cabeza, deficiente concentración, bloqueo de la intuición y creatividad, miedo, frustración, relaciones interpersonales desequilibradas, automatismo y depresión”, asegura.

Por último, envía un mensaje a esos trabajadores que se sienten atrapados en su situación de estrés laboral: “Quizá no sea el trabajo de tus sueños pero solo tú puedes hacer diferente la historia y tomar acción para no frustrarte, con calma y mente clara. Mantente presente y verás cómo se abren los caminos”.

Por Patricia Pérez

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