Tu mejor inversión: Identificar tus talentos

Te has preguntado ¿qué es lo que debería hacer más y qué es lo que debería hacer menos? Si no es así, deberías comenzar a hacerlo.

Por: Thierry de Beysaac.

Thierry.de.beyssac@aonhewitt.com

Latin America Regional Leader

AON HEWITT

AON HEWITT es una empresa consultora dedicada al desarrollo de programas para impulsar el capital humano; dichos programas permiten seleccionar, potenciar, motivar y compensar estratégicamente a los empleados de cualquier organización. Soy Director Regional en Latinoamérica de esta compañía y cuento con más de 20 años en el negocio de la consultoría dirigida a grandes empresas en diversos países; por eso creo interesante compartir con los lectores de Mejores Empleos mi experiencia, ya que como extranjero y experto en la materia, puedo equiparar el desempeño del trabajador mexicano con el de otras partes del mundo. Además quiero darle algunas recomendaciones que estoy seguro les serán muy útiles a quienes buscan colocarse en un mejor empleo.

En México prevalece una inteligencia emocional muy fuerte. Hay un potencial de inspiración, una capacidad para sacar lo mejor de la gente (la cual ya se ha perdido en Europa y en los Estados Unidos), prueba de ellos es que, para evaluar a las mejores empresas del país, medimos el compromiso de la gente. Todas las empresas en México indican que el compromiso de los trabajadores es entre 10% y 15% superior al resto del mundo; esto es porque cuando preguntamos cuál es la palabra más frecuente que usa un mexicano o latinoamericano al hablar de su empresa, el resultado es “familia”; es decir, las personas consideran a la empresa, al centro de trabajo, como parte de su familia y la empresa se convierte en una organización “paternalista”.

Debido a la crisis, muchos mexicanos talentosos han emigrado y lo siguen haciendo. En su momento hacia los Estados Unidos; ahora creo que hay una tendencia hacia otros países de Latinoamérica, como Argentina, Colombia, Chile y Brasil; pero sin lugar a dudas, importar talento sigue siendo muy costoso para las empresas, a las cuales les resulta prioritario desarrollarlo en casa, formar capital humano que tenga el mismo nivel de competitividad que el extranjero, pero a un menor costo. Esta es toda una oportunidad que los mexicanos deben aprovechar.

Las personas que están buscando un mejor empleo tienen que crear una imagen de marca como cualquier empresa. El valor que alcanza una persona en el mercado laboral no se basa solamente en su proyecto de trabajo, sino también en su imagen. Si eres serio, si eres orientador de equipo y trabajas en colectivo; serás parte de tu marca si generas varias ideas y te has hecho famoso por esa cualidad.

Cuando se hacen ciclos de desarrollo de personal, sean para becarios o ejecutivos, lo primero con lo que iniciamos es: conócete a ti mismo. No vas ser quien no eres, primero tienes que conocerte e identificar tus talentos, definir para qué puesto puedes servir. Se vale ir al área de Recursos Humanos y decir: “¿por qué no me haces un test psicométrico para que me conozca más y pueda aplicar mejor mis habilidades en la empresa? Si esto no fuera posible, voy a intentar hacerlo externamente de alguna manera y me interesa que ustedes conozcan los resultados”.

También puedes acudir a Recursos Humanos para pedir retroalimentación sobre qué es lo que haces de manera estructurada e impacta positivamente en el quehacer de la empresa, cuál es tu nivel de eficiencia cuando trabajas en equipo, qué es lo que se valora de tu gestión; qué haces bien y qué deberías mejorar… La idea es dar pie para que te ayuden a identificar tus fortalezas y áreas de oportunidad.

Debes preguntarte ¿qué es lo que debería hacer más y qué es lo que debería hacer menos? Aconsejo que inviertas en tus fortalezas, no puedes estar toda la vida intentando modificar tus debilidades. Si posees una fortaleza que sí impacta mucho, es en lo principal que tienes que trabajar.

Si la empresa no te paga tus evaluaciones, págalas tú; considera algunos exámenes psicométricos o una evaluación tipo 360 grados, por ejemplo. Luego acude a un coaching (guía, orientación). Incluso puedes llegar a una negociación: yo hago una parte y tú, mi centro de trabajo, la otra. Alguien que quiere realmente desarrollarse debe estar convencido de que lo que busca la empresa es una persona que piensa, que quiere contribuir más a la organización de forma rápida. Tú vas a evaluarte porque no quieres esperar 15 años para cambiar de nivel jerárquico o de puesto.

La empresa que acepte tus sugerencias te preguntaría: “¿Qué crees que puedes hacer? ¿Dónde están tus fortalezas?”. En tal caso, podrías responder, por ejemplo: “yo me veo muy bien en todo lo que es la relación con la gente, en ventas; o al contrario, en mejoras de procesos productivos”. A lo mejor tienen algo en un área que te interesa o te puedan asignar a un equipo de proyectos en el que te den la oportunidad de aprender y contribuir.

Como extranjero en México, detecto que la jerarquía es un freno. Los mexicanos tienden a no contradecir al jefe. Yo, por ejemplo, como Director General en Latinoamérica, sin conocer Latinoamérica, al principio, cuando decía algo, siempre me respondían: ¡Sí jefe! No sabía si eso era bueno o malo. Pensaba: ¿por qué no me dices que dije algo mal? ¡Que lo que planteo lo harías de una forma completamente diferente! Pero no se decía nada más porque yo era jefe y punto. Esto frena el desarrollo, porque todas las decisiones las toma el jefe; entonces, si yo no tomo ninguna iniciativa, tampoco tomo ningún riesgo.

La nueva generación ya no tiene tanto este perfil, ahora puede argumentar, contestar, rebatir constantemente y lo hace.

Cuando buscas trabajo, no sólo es importante armar un buen currículo, sino proyectar adecuadamente tu imagen de marca, que sea comprobable, verificable. Los reclutadores y también tus actuales jefes deben darse cuenta de que tú eres alguien capaz, responsable, respetuoso; alguien que trabaja en equipo positivamente, interesado en contribuir y en tomar riesgos. Debes saber decirle a tu reclutador “Yo confío en mí y pido una oportunidad; tengo mucho por mejorar, ampliar mis competencias, pero les puedo asegurar que conmigo tienen una persona diferente”, puedes dejarle saber cuál es tu fortaleza y ser capaz de ilustrarla.

Artículo publicado originalmente en noviembre del 2011

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