Los trabajadores de las dependencias de gobierno que ganan menos de 200 mil pesos al año libres de impuestos (hasta 16 mil 666 pesos mensuales), tendrán un incremento de salario extra, de entre 1.0 y 3.0 por ciento, informó el viernes pasado el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa.

“Es importante aclarar que estos porcentajes son independientes al incremento porcentual ordinario de 3.35 por ciento señalado para 2019”, y será retroactivo al 1 de enero de este año, afirmó el funcionario federal en conferencia conjunta con la titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Luisa María Alcalde.

Precisó que aquellos funcionarios públicos que ganen menos de 100 mil pesos anuales (ocho mil 333 pesos al mes) tendrán un incremento extra de 3.0 por ciento (esto significa 125 pesos más a la quincena). En tanto, quienes ganan de 100 mil y hasta 150 mil pesos anuales (hasta 12 mil 500 pesos mensuales) se les dará un incremento extra de 2.0 por ciento (un máximo también de 125 pesos a la quincena) y de 150 mil a 200 mil pesos (hasta 16 mil 666 pesos por mes) habrá un aumento extra de 1.0 por ciento (83.3 pesos quincenales).

El incrementó se aplicará conforme a lo siguiente:

Remuneración anualizada durante el ejercicio fiscal 2019 después de impuestos   Incremento salarial (%)  
Hasta $100,000.00 3%  
Mayor a $100,000.00 y hasta $150,000.00 2%  
Mayor a $150,000.00 y hasta $200,000.00 1%  

Dicho monto extra costará alrededor de tres mil 500 millones de pesos del presupuesto federal, aunque esto ya se tenía contemplando, aseguró. “No es algo extra que no hayamos previsto, sino que está en el Presupuesto de Egresos de la Federación, era una especie de guardadito que ya teníamos para ahora que se venga el incremento de los salarios de los funcionarios públicos de la administración pública federal”, comentó.

Comentó que en las próximas semanas, de conformidad con el Artículo Quinto Transitorio del Manual, la SHCP emitirá las disposiciones específicas que permitan dar cumplimiento al incremento otorgado. El secretario de Hacienda resaltó que esto “es un incremento en el poder de compra de los funcionarios públicos que tienen los menores ingresos”, porque está por arriba de lo aprobado para este año, que contempla el alza de la inflación.

Explicó que este mes de junio se realizan las negociaciones salariales y desde 2018 se determinó el incremento para este año; una vez que se calcula cuánto será el salario al año y se le restan los impuestos se considera este incremento extra.

No obstante, las reacciones no se hicieron esperar: la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE) rechazó el aumento salarial al acusar que no fueron consultados.

Joel Ayala Almeida, líder sindical del FSTSE, dijo que el incremento “es inaceptable por ser unilateral”.

Sostuvo que la representación sindical no acepta el aumento, por lo que queda sin efecto.

La FSTSE exigió a la SHCP establecer una mesa de trabajo, con el fin de que el aumento sea resultado de una negociación entre las partes.

El pasado 23 de mayo, durante el Consejo Nacional Extraordinario de la FSTSE, los miembros de los 89 sindicatos que la conforman pidieron al Titular del Ejecutivo federal un aumento salarial de 7.5% para los trabajadores que ganan menos, además de liberar los recursos para atender las carencias que enfrentan tanto el ISSSTE como las unidades médicas del Sector Salud. 

Los resolutivos de dicha reunión fueron entregados por el líder de la FSTSE al Mandatario federal en Palacio Nacional el 28 de mayo.

Ayala Almeida señaló que el anuncio del incremento salarial, dado a conocer por la SHCP y la STPS, “los funcionarios del gobierno federal están empeñados en seguir causando problemas a Andrés Manuel López Obrador.

Con información de Notimex