Discriminación laboral, efecto grave de un padecimiento psíquico

De 2010 a 2018, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha otorgado 130 mil 225 incapacidades por depresión. Para el año 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) pronostica que la depresión será la segunda causa de discapacidad en el mundo, y la primera en países en vías de desarrollo.

Dunia Pintado, presidenta de Voz Pro Salud Mental (VPSM), afirma que uno de los obstáculos es el desconocimiento del efecto que tienen los ambientes nocivos en los colaboradores, lo cual incrementa la posibilidad de detonar un trastorno mental.

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Los trastornos mentales afectan a casi 3 de cada 10 mexicanos y, de esa proporción, solo el 20% recibe un tratamiento, de acuerdo con la Asociación Psiquiátrica Mexicana (APM). Muchas personas desconocen que pueden formar parte de esta estadística, pues cada padecimiento tiene manifestaciones distintas.

Eso sin tomar en cuenta que, nuestro país, tiene un déficit en profesionales de la atención mental: contamos con 0.21 psiquiatras por cada 100 mil habitantes, de acuerdo a cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La ansiedad (14.3%) es uno de los trastornos psicológicos más frecuentes en México, seguido del abuso de sustancias (9.2%) y los trastornos afectivos, como la depresión (9.1%) y las fobias (7.1%), aunque estas cifras que da a conocer la Encuesta Nacional de Epidemiología en México (ENEM) cambian en un ambiente urbano donde el 18% de la población padece de depresión.

“Los países no se están preparando para enfrentar este problema con frecuencia invisible e ignorado”, asegura el Banco Mundial (BM).

En nuestro país, la población más vulnerable es la de los desempleados, según la información de la ENEM. En algún momento, una proporción de ellos tuvo un trabajo, que perdieron tras recibir un diagnóstico. Los segregaron, imposibilitándolos a ser autosuficientes. Desafortunadamente no existe una estadística que mida, exclusivamente, la discriminación que sufren personas con padecimientos psicosociales.

En España, la Fundación para la prevención de riesgos laborales elaboró el documento Riesgos psicosociales y enfermedad mental: estrategias de actuación en el ámbito laboral. Dicha norma establece criterios de reincorporación, adaptación y/o reubicación de los colaboradores con padecimientos mentales.

En dicho manual se incluyen técnicas de detección y formas de calcular el riesgo en diferentes niveles. Y se enlistan los indicadores de posibles trastornos mentales, que deben ser observados con detenimiento en los colaboradores:

  • Ausentismo laboral.
  • Impuntualidad en el horario de trabajo o abandonar el puesto de trabajo antes de acabar la jornada.
  • Accidentes o incidentes reiterados donde la investigación indica que el posible origen es un trastorno mental.
  • Desmotivación y disminución del rendimiento laboral.
  • Disminución de la productividad y del ritmo de trabajo.
  • Incremento en el número de errores.
  • Desobediencia e incumplimiento de las tareas propias del rol laboral.
  • Conflictos con mandos superiores y compañeros.
  • Irritabilidad excesiva y conductas agresivas en el trabajo.
  • Falta de colaboración y evitación del contacto con los compañeros.
  • Dificultad en la toma de decisiones.
  • Cambios de personalidad y cambios del estado de ánimo: tristeza, ansiedad, ira, hostilidad, expresiones de desvalorización o desesperanza constantes.
  • Cambios de conducta: deterioro de la calidad del trabajo, ausencias o retrasos repetidos en actividades importantes, búsqueda continuada de ventajas especiales, frecuentes conflictos interpersonales.
  • Cambios físicos: deterioro del aspecto físico y del autocuidado, cambios importantes de peso, fatiga excesiva, alteraciones del sueño, indicadores físicos de adicción (marcas, olor, etc.).
  • Otros cambios: quejas de usuarios / compañeros, órdenes inapropiadas, ausencias no justificadas, conflictiva extra-laboral paralela a la del trabajo, expresiones de preocupación por parte de compañeros y/o supervisores.

DISCRIMINACIÓN EN LAS EMPRESAS

En México, la invisibilidad de las personas con transtornos psicosociales ha permeado incluso en la Norma Mexicana NMX-R-025-SCFI-2015 en Igualdad Laboral y No Discriminación, en donde no figura la discriminación de personas con padecimientos mentales en el ámbito laboral, lo cual los pone en desventaja con el resto de la población, privándolos de la autosuficiencia.

¿QUÉ DICE LA LEY?

En México, las enfermedades psicosociales no son reconocidas en la ley como riesgos de trabajo. La Ley Federal del Trabajo (LFT), en el artículo 513, no integra ninguna enfermedad psicosocial en la tabla de enfermedades de trabajo. Es una lista que no se actualiza desde el 1 de abril de 1970.

La propuesta de la diputada Zapata Lucero ampliaba a 241 el listado de enfermedades e incluía padecimientos mentales como neurosis, ansiedad y otros transtornos derivados del estrés laboral.

Por Pamela Rendón Echeverría

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