Employer Branding, una forma de innovación en los Recursos Humanos

Ante un mundo cada vez más globalizado, con miles de oportunidades laborales a la vuelta de la esquina y considerando las características esenciales de las nuevas generaciones, las empresas tuvimos que evolucionar, cambiar nuestra manera de atraer talento y, más aún, centrarnos en retener al actual.

Hace unos 30 años sabíamos que los colaboradores buscaban estabilidad laboral y que a cambio estaban dispuestos a entregar a sus empleadores su lealtad y permanencia hasta la jubilación. No buscaban oportunidades en otras compañías e incluso declinaban algunas ofertas de la competencia, centrados en no perder lo que la empresa les había estado ofreciendo: oportunidad de pertenecer a una misma organización durante su vida laboral con una justa compensación económica.

De pronto, la realidad de una nueva generación nos alcanzó, son menos fieles a sus empleadores y, aunque no se puede generalizar, no se ven trabajando en un mismo lugar por 30 años y sus motivaciones son más de experiencia que de salario; dar un giro total a su carrera profesional no los paraliza, al contrario, los reta y los motiva. Podemos añadir que el estar en un edificio corporativo durante la jornada laboral ha dejado de ser atractivo y buscan empresas que les permitan trabajo a distancia, que les brinden movilidad y fomenten el equilibrio vida-trabajo.

Es así como la aplicación de los principios del Marketing en el ámbito de Recursos Humanos empezó a tomar valor y es lo que denominamos Employer Branding (marca empleadora).

Cuando hablamos de Employer Branding tenemos que pensar de forma holística, ya que todo está interrelacionado: el ambiente de trabajo, estilos de liderazgo, oportunidades de desarrollo y capacitación, planes de carrera, esquemas de compensación económica y emocional, horarios flexibles, equilibrio vida-trabajo, salud, etc.

Cada vez somos más las empresas que estamos interesadas en ser reconocidas como uno de los mejores lugares para trabajar y no destacar solo por la calidad de nuestros productos o servicios. Sabemos que al tener este tipo de reconocimientos y sobre todo al hacer vivir a nuestros colaboradores esta realidad, podemos mejorar nuestra productividad y, al mismo tiempo, incrementar los canales por los cuales los candidatos más valiosos se enteren de nuestro ADN y se acerquen buscando pertenecer, aprender y aportar a una gran empresa.

Es por esta razón que el Employer Branding debe empezar cimentando las bases internas de la marca y sus valores con los colaboradores, comunicando de una manera asertiva la propuesta de valor y haciéndolos conscientes de su papel en la experiencia vivida por el consumidor.

Además, debemos centrar nuestros esfuerzos en construir un lugar agradable para ellos, lo cual fomentará su creatividad, bienestar y derivará en una mejor productividad.

Una correcta estrategia de Employer Branding atraerá al tipo de personal apropiado, fomentará que el management viva y sea ejemplo de los valores corporativos reforzando el tipo de cultura correcto, y asegurará el éxito y la rentabilidad. No debemos olvidar que los procesos y los métodos se pueden copiar, pero la clave diferenciadora son las personas.

Colaboración de Melissa Denisse Pereda Nájera, Gerente de reclutamiento y selección de Volkswagen de México.

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