La desaparición de PROMEXICO, ¿medida urgente o decisión precipitada?

ProMéxico, organismo del gobierno federal que se encargaba de fortalecer la participación de México en la economía internacional, respaldar el proceso de exportación y coordinar las actividades dirigidas a atraer la inversión extranjera, contaba con 46 oficinas en el exterior, distribuidas en todo el mundo.

La desaparición de este organismo, anunciada a inicios de este sexenio, generó preocupaciones sobre el impacto que tendrá en la economía, la inversión extranjera, el turismo y el empleo. ¿Será suficiente que las embajadas y cónsules de cada país concentren las actividades del desaparecido organismo? Salimos a buscar respuestas y esto encontramos.

El año pasado, con el inicio del nuevo sexenio y el anuncio de las medidas de austeridad, pasó desapercibido el cierre de algunas agencias federales, como Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext) y ProMéxico, ambos organismos se dedicaban a fomentar e incrementar el comercio exterior de diferentes maneras.

Este último tenía el objetivo de coordinar las estrategias para fortalecer la participación de México en la economía internacional, respaldar el proceso de exportación y la internacionalización de las empresas establecidas en el país, además de coordinar las actividades dirigidas a atraer la inversión extranjera.

En la conferencia mañanera, Andrés Manuel López Obrador, Presidente de México, criticó la presencia del organismo en otros países, haciendo una pregunta: “¿Ustedes han visto aquí, en la capital o en cualquier estado de la República, una oficina ProFrancia, ProAlemania, ProEstados Unidos, ProJapón? No. Eran de las extravagancias que se cometían. Entonces, se puso orden también en eso”.

Parte del fideicomiso de ProMéxico también se invertía en promover la imagen del país, a nivel internacional, como un destino turístico atractivo. Contaba con 46 oficinas en el exterior, distribuidas en Norteamérica (15), Latinoamérica (7), Europa y África (11) y Asia, Medio Oriente y Oceanía (13), todas estas sedes desaparecerán para que las actividades de este tipo se concentren en las embajadas y cónsules de cada país.

En el cambio de sexenio, estas actividades se están delegando a la Secretaria de Relaciones Exteriores (SRE), aseguró Marcelo Ebrard, titular de la dependencia, en diferentes entrevistas. Sin embargo, en la industria de comercio y turismo estas decisiones han creado controversia debido a la necesidad de aparatos que fomenten la inversión y el comercio exterior.

¿Quién llevará la promoción turística de nuestro país y las funciones que tenía asignadas este órgano?

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Por Pamela Rendón Echeverría

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