Ponen fin a las Zonas Económicas Especiales

Tras la iniciativa del anterior gobierno sobre la implementación de la Ley de las Zonas Económicas Especiales (ZEE), el actual presidente Andrés Manuel López Obrador decidió decirle adiós, pues lo denominó como un proyecto con recursos destinados a comprar lealtades y voluntades.

Las zonas económicas especiales son un área delimitada geográficamente, ubicada en un sitio del país con ventajas naturales y logísticas para convertirse en una región altamente productiva.

Su objetivo, como lo describe la Secretaría de Economía, es democratizar la productividad, a nivel regional, para que sus habitantes tengan las mismas posibilidades de desarrollo y bienestar que los del resto del país.

Asimismo, en mayo de 2017, durante su periodo como titular de la STPS, Alfonso Navarrete Prida lo definió como una estrategia que brindaría mayores oportunidades de empleo formal en las regiones más rezagadas del país.

“Este plan busca aumentar las habilidades y destrezas de los trabajadores, el desarrollo industrial y el crecimiento de la productividad laboral, así como inversiones, aprovechando los recursos naturales y humanos de cada zona”, señaló.

Durante la gobernanza priista se delimitaron siete ZEE: puerto Lázaro Cárdenas (Michoacán y Guerrero), el Corredor del Istmo de Tehuantepec que incluyó a Coatzacoalcos (Veracruz) y Salinas Cruz (Oaxaca). El puerto de Chiapas, puerto Progreso (Yucatán), Champotón (Campeche) y Dos Bocas (Tabasco).

Con la ley se preveía atraer inversión de 42 mil millones de dólares a largo plazo y 368 mil empleos formales en el mismo lapso.

Según información del periódico Milenio, la ZEE del sur de Veracruz fue localizada en un área estratégica con rutas de comercio nacionales e internacionales, punto de conexión marítima con Norteamérica, Europa y el Caribe, así como el corredor transístmico.

Para el puerto de Chiapas, se enfocó en zonas productivas con potencial al desarrollo como la agroindustria, la industria eléctrica-electrónica, pulpa y papel, y autopartes. Sin embargo, no construyó nada, solo se realizaron licitaciones de la compra de los terrenos.

En la zona del puerto Lázaro Cárdenas, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Michoacán reportó que en 2018 se tuvo una inversión de mil 300 millones de dólares en esta región, pero la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) precisó que no se realizaron obras para la adecuación del planeado polígono.

Al momento, solo se tiene registro de la inversión de la empresa Arcelor Mittal, la cual construye una laminadora que al concluir habrá generado 890 empleos directos y más de 3 mil indirectos.

Finalmente, en el Istmo se planteó un agroparque, una autopista, una red ferroviaria, un corredor de energía eólica, un puerto de carga marítima y una refinería. El primero tiene un avance de 60% en la obra en donde se han localizado 12 puntos de venta, además, se instalaron tres agroindustrias, dos procesadoras agroindustriales pertenecientes a Jumex y una planta hule de Kola Loka.

A su vez, HR Ratings indicó tras la eliminación de las ZEE:

“Probablemente los esfuerzos se concentren en el Istmo de Tehuantepec, el cual conectará los puertos de Salina Cruz, Oaxaca con Coatzacoalcos, Veracruz y el Tren Maya”.

Este enfoque al Istmo sustituirá el resto de la implementación de las zonas “El programa toma el concepto de corredor multimodal interoceánico para aprovechar la posición geoestratégica del Istmo de Tehuantepec”, señaló.

Asimismo, dirigentes de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) y el CCE han expresado su interés por que se respeten los convenios con las empresas con las que ya existía un compromiso, así como la vital importancia de preservar las ZEE para el desarrollo económico del país.

“El apoyo social y programas temporales de empleo pueden ayudar mucho a paliar las carencias y necesidades que enfrentan millones de mexicanos, pero la solución de fondo y estructural debe basarse en inversión, productividad, generación de empleos bien remunerados, oportunidades y dinamismo que permitan la obtención de valor agregado y que impulsen el crecimiento sostenible y sustentable de las economías subregionales”.

Señaló Coparmex

Finalmente, López Obrador calificó, según el periódico Milenio, las ZEE como “Un barril sin fondo”, en el que “Solo se derrocharon recursos, pero nunca se hizo nada”, señaló, que sus recursos se destinaban a comprar lealtades y voluntades y pagar publicidad.

En consecuencia, Rafael Marín, responsable del Programa para el Desarrollo del Istmo de Tehuantepec y de las ZEE, confirmó la desaparición de uno de los proyectos más ambiciosos de la administración priista.

Por: Brenda Martínez @Brendaluma96

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