Tatuajes no serán impedimento para ingresar al Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos

El pasado 31 de julio, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones del Reglamento de Reclutamiento de Personal para el Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos.

El decreto, expedido por el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) el pasado 29 de julio, destaca que los aspirantes que presenten tatuajes podrán ingresar al Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, siempre y cuando:

a) No se encuentren en lugares visibles con el uso de uniforme;
b) Tenga una dimensión máxima de 10 x 10 centímetros;
c) Las imágenes no sean ofensivas a la moral o hagan apología del delito, y
d) En caso de que tengan más de un tatuaje, estos no sean mayor del 10 por ciento de la superficie corporal.

El documento resalta que los aspirantes no deberán presentar perforaciones en cualquier parte del cuerpo, y que al personal femenino únicamente se le autorizarán las horadaciones lobulares normales.

Agrega que se derogan todas las disposiciones administrativas que se opongan al presente Decreto y que este entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

La Sedena eliminó esta causal que impedía a un aspirante formar parte de las fuerzas armadas. Sin embargo, estableció como restricciones que los tatuajes no deben ser «ofensivos a la moral» ni hacer apología del delito; además, la dimensión máxima debe ser de diez por diez centímetros.

En caso de tener más de un tatuaje, tampoco deben abarcar más de 10 por ciento de la superficie corporal. Otro requisito es que el tatuaje no debe quedar visible una vez que esté puesto el uniforme, por ejemplo, en el cuello y las manos.Autoridades dijeron que se trata de un esfuerzo para evitar la discriminación en las fuerzas armadas.

Tener tatuajes era motivo de exclusión también para el ingreso a planteles educativos militares.

Hablemos de discriminación

En México cerca de 12 millones de personas están tatuadas, de acuerdo a estimaciones del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred). En 2015, funcionarios de Conapred, señalaron que en la Ciudad de México hay un mayor índice de discriminación con un 26% de personas que han sentido alguna vez que sus derechos no han sido respetados por su apariencia física, mientras que en Monterrey se registró un 21.4% y en Jalisco un 16.7%.

La discriminación laboral por apariencia física o tatuajes aún prevalece en los procesos de reclutamiento. De acuerdo con datos del Reporte sobre la discriminación en México 2012, una investigación realizada por el Conapred y el Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), las empresas en México, al publicar sus vacantes, continúan pidiendo requisitos relacionados con la apariencia física para concursar por una vacante, como estatura determinada, complexión física y no contar con tatuajes ni perforaciones, lo que se convierte en un factor de exclusión. Y deja de lado lo más importante: las habilidades de las personas para desempeñarse en un puesto de trabajo.  

Según una encuesta realizada por OCC Mundial, en 2015, el 65% de profesionistas consideró que el uso de tatuajes y perforaciones genera discriminación en el ámbito laboral, y una de las principales causas para no contratarlos son que su imagen no va con la cultura organizacional, o se ven poco profesionales.


Con información de agencias 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

shares