“Tenemos que garantizar trabajo decente para todos”, Gerardina González Marroquín, OIT México.

Diversidad e inclusión, trabajo infantil y trabajo informal, los derechos de las trabajadoras del hogar y el futuro del empleo son algunos de los temas que abordamos en esta conversación con quien lidera los esfuerzos, para México y Cuba, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Ante los desafíos de la Industria 4.0, González Marroquín enfatiza la importancia de garantizar el trabajo decente sin importar el sector.

Conoce más de Gerardina González:


Desde agosto del 2017, Gerardina se mudó a la CDMX y está a cargo de la Oficina para México y Cuba de la OIT.

¿De dónde nace tu interés por el mundo del trabajo?

Siempre tuve una inclinación por el rol que juegan los empleadores y trabajadores para crear una economía real, con la participación del gobierno como regulador. Estos dos vértices (empleadores y trabajadores), en realidad, son los que mueven todo: producen, generan riqueza y bienestar; lo que comemos, lo que vestimos, el medio por el que nos transportamos. A través de su diálogo, bipartito y tripartito, generan productividad y coadyuvan en la competitividad de sus países.

Gerardina González, Directora de la OIT México y Cuba

IGUALDAD DE OPORTUNIDADES

El reporte de Mujeres Directivas de 2019 señala que en América Latina solo el 25% de las mujeres ocupa un puesto gerencial.

¿Qué hace falta en México para romper el techo de cristal?
En primer instancia la cultura, prácticas y costumbres, eso que engloba la idiosincrasia de un país, es lo que dificulta la participación de las mujeres en el campo laboral. Se cree, erróneamente, que las mujeres no tienen la misma capacidad que los hombres para desempeñarse en puestos de liderazgo. En segunda instancia, la OCDE declaró que México se encuentra en el número 20 de 100 en la lista de productividad, pues es un país que trabaja hasta 48 horas a la semana y su productividad es nula.

Las largas jornadas de trabajo dificultan el entusiasmo de las mujeres por ingresar al ámbito laboral y asumir más responsabilidades, porque además tienen a su mando las labores del hogar y el cuidado de los hijos. Cuando existen estos horarios extensos, se limitan para no cumplir una jornada doble. Además, también es injusto para los hombres no participar de manera igualitaria en el hogar y cuidado de la familia, debido a que la cultura tradicional no los deja expresarse.

Existe la Norma Mexicana (NMX) 025 relativa a garantizar la inclusión en los Centros de Trabajo; no obstante, de 2012 a 2018, se han abierto 55 expedientes correspondientes a discriminación por color de piel en el Conapred. Se habla de convertir esta en una Norma Oficial Mexicana (NOM).

¿Consideras que este es el rumbo correcto para terminar con la discriminación en el mundo laboral?

Todo esto va encaminado a un cambio cultural tanto en la sociedad como en el ámbito empresarial. La discriminación puede llegar a ser muy amplia; de color de piel, raza, religión, preferencia sexual, entre otras.
Considero que, en algún momento, sí se deben tener sanciones, como actualmente está prohibido pedir prueba de embarazo como un requerimiento para contratar a una mujer.

SEGURIDAD Y SALUD EN EL TRABAJO


Aun con la ratificación en México del convenio 182 de la OIT, el pasado 25 de marzo fallecieron tres niños jornaleros.

¿Cómo garantizar protección en contra del trabajo infantil?

Si queremos una sociedad más justa necesitamos que los niños estudien y se capaciten para que sean personas más productivas con un desarrollo pleno físico y mental. De esa manera pueden aportar al país para generar el progreso inclusivo y sostenible que necesitamos.

Conoce los esfuerzos de México para erradicar el trabajo infantil.

El programa piloto del IMSS para garantizar el acceso a la seguridad social de las trabajadoras del hogar es un hecho histórico.

¿Cómo hacer para que los empleadores tomen conciencia de esta problemática y asuman la responsabilidad que les corresponde?

Ha sido una lucha de años para llegar a este punto, hablamos de 2.2 millones de trabajadoras y trabajadores del hogar que serán beneficiados con estos cambios. Extenderles la cobertura médica es un enorme avance.
En el caso de los empleadores habrá que analizar el tema a fondo, pues el 57.7% de los patrones de empleadas del hogar son asalariados y quizás les alcanza para pagarle a sus empleados domésticos, pero no para asumir sus obligaciones patronales.

Un hecho importante es que la mayoría de los trabajadores son multipatrono, y el piloto les permite a todos los empleadores que aporten, proporcionalmente, y eso lo hace más accesible, porque cubren la cuota entre todos. Sin embargo, en este momento, la responsabilidad de sumarse a este programa recae sobre el empleado doméstico.

El programa piloto es para aprender y, posteriormente, desarrollar más la metodología y el sistema que se tiene que aplicar.

El trabajo informal es una realidad palpable en México. Un grueso de esos trabajadores son los llamados jornaleros digitales, que han emergido a raíz de la ola tecnológica.

¿Nos puedes hablar sobre esta evolución de trabajadores?

En México hay casi un 57% de trabajadores informales. Este es un fenómeno que se presenta en diversos ámbitos, sobre todo en el sector rural, en donde se encuentran los jornaleros agrícolas, quienes trabajan en las condiciones más precarias.

Estos trabajadores tienen una serie de características especiales que los hace una población muy vulnerable; son la imagen del sacrificio, del empleado que labora pero sigue en condiciones difíciles de vida.

Tenemos que impulsar, con mayor fuerza, la agenda del trabajo decente para todos, y así cumplir el objetivo 8 de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Lo que se quiere evitar es que, con la digitalización y el avance tecnológico, exista un rezago de personas, quienes -aunque sepan usar estas herramientas y tengan acceso a internet- se mantengan en condiciones de vida precarias.

Por ello, la Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajo, perteneciente a la OIT, ha dicho que se debe evitar que la fuerza de trabajo se convierta en jornaleros digitales.

EL FUTURO DEL TRABAJO

En el Panorama Laboral de América Latina y el Caribe de 2018, la OIT destaca la falta de oportunidad laboral para los jóvenes debido a la carencia de experiencia laboral a tan temprana edad. La STPS implementó, en enero de este año, el programa Jóvenes Construyendo el Futuro.

¿Consideras que esta es una solución para insertar a este sector en el ámbito laboral?

Integrar a los jóvenes que no estudian ni trabajan al ámbito laboral es un desafío muy complejo. El programa de la STPS es una contribución muy importante y tiende a evitar que este sector no sea contratado porque no tiene experiencia. Rompe con este círculo vicioso, porque con esta capacitación que se ofrece puede ser más fácil su ingreso al campo laboral.

Sin embargo, se tendría que incentivar la forma en que las empresas retengan al joven una vez que haya terminado su tiempo en el programa, habría que buscar la forma de hacer un esfuerzo sostenible.

Consideramos que el desafío de la inserción de los jóvenes va más allá de esto. Se requiere acompañar con la formación profesional, capacitación en el trabajo, certificar las capacidades que van a adquirir, hacer un match entre las necesidades de las empresas y la educación, etcétera.

Se deben hacer todos los esfuerzos necesarios para abarcar a este sector tan amplio y atacarlo por todas las áreas pendientes. Jóvenes Construyendo el Futuro es una buena iniciativa, pero se tienen que implementar otros programas para aplicarlos simultáneamente. Y se tendría que validar si la STPS puede operar otros programas de forma simultánea.

Según el estudio Dell Technologies, el85% de los empleos que habrá en 2030 aún no se han creado.

¿Qué tiene que hacer México para comenzar a construir los futuros puestos de trabajo?

Conforme la tecnología vaya saliendo, los futuros puestos de trabajo se van a ir creando y las empresas se irán adaptando conforme surjan las nuevas necesidades.

La tecnología nos permite avizorar, pero todavía no se puede saber cuáles van a ser estos puestos. El tema es la preparación, pero ¿cómo capacitamos a alguien para un trabajo que no conocemos? Es por eso que se habla de las habilidades blandas y de la actitud que deben tener las personas. Enumero algunas:

  • Estar dispuesto a aprender toda la vida.
  • Habilidad para el cambio; es decir, adaptabilidad.
  • Trabajo en equipo (hoy más que nunca).
  • Habilidades para negociar y concertar.
  • Conocimiento en matemáticas y ciencias en lo general.
  • Creatividad e imaginación.

Aunque en el futuro tengamos máquinas siempre se va a necesitar a alguien para controlarlas, programarlas y repararlas.

Y el desafío para los próximos cien años siempre va a ser generar trabajo decente. No importa si es agrícola, digital, industrial o de tecnología de punta. Necesitamos que estos trabajos que se produzcan tengan las condiciones de seguridad, libertad, protección social, generación adecuada para que las personas puedan desarrollarse y sobre todo vivir dignamente a través de su trabajo.

Lo que deberíamos erradicar son a las personas que trabajan y se esfuerzan, y aun así siguen viviendo en pobreza.

Por Brenda Martínez

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