“Urge una reforma laboral moderna y flexible”

Platicamos con la responsable de establecer medidas para prevenir y, en su caso, mediar los conflictos obrero-patronales, quien está convencida de que la conciliación es la vía para solucionar los conflictos laborales.

Paz laboral, acoso y renuncias forzadas son algunos de los temas que abordamos.

Sara Elvira Morgan Hermida, procuradora de la Defensa del Trabajo de la Cdmx, afirma que debemos de apostar, como país, por una política pública que privilegie la conciliación para la solución de conflictos laborales.

Morgan cree fervientemente en la vigencia del modelo de Negociación de la Universidad de Harvard, creado por Roger Fisher y William Ury. Dicho modelo se centra en un acuerdo que satisfaga los intereses de las partes, y de ser posible, en mantener o mejorar las relaciones entre ellas.

El conciliador debe disminuir las diferencias entre las partes, que son las raíces del conflicto. Por lo tanto, si las diferencias se anulan, o disminuyen las diferencias, se aliviará el conflicto.

En el caso de los temas laborales, la Procuraduría asume la figura del conciliador. Y esa es la apuesta de Morgan en su gestión, que recién inicia.
Actualmente las personas que acuden a tribunales tienen que esperar entre 3 o 4 años para que se emita una sentencia o laudo.

“Las personas no tienen la paciencia de antaño. Pocos están dispuestos a pagar a un abogado e ir a un juicio que puede tardar 5 años, sin garantías de ganarlo”.

Sara Morgan, Procuradora de la Defensa del Trabajo de la CDMX

De acuerdo a cifras de la STPS, Los despidos injustificados son la tercera parte de los casos que llegan a las Juntas de Conciliación y Arbitraje. De esa fracción, 60% son renuncias forzadas.

¿Qué le puede recomendar a las empresas para no caer en esas malas prácticas?
Es un cuestión de ética. Si las empresas se ven obligadas a despedir a algún colaborador lo deben de hacer conforme a la ley, pues no deben de perder de vista que somos seres humanos. Invito a los empleadores a que evalúen rigurosamente sus recortes. Si bien la fisonomía del trabajo está cambiando, las empresas deben de cuidar al talento con el que cuentan, pues si pierden a personas valiosas -por su labor, sus conocimientos y su expertise- puede que estén comprometiendo su rentabilidad.

¿Qué cambios en política pública se tendrían que hacer para adaptar la ley a las nuevas condiciones de trabajo?

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