Entrevista con Jaqueline L’Hoist, Unidad de Género de TV Azteca

TV Azteca es la única televisora, de toda América Latina, que cuenta con una Unidad de Género que atiende casos de acoso sexual, hostigamiento y discriminación. Dicha Unidad acompaña a las víctimas en el proceso de denuncia, quienes tienen garantías de que sus agresores serán sancionados.

«Queremos erradicar el acoso sexual, el hostigamiento y la discriminación en nuestras oficinas”

A lo largo de su trayectoria, Jaqueline L’ Hoist ha destacado en el acompañamiento de la agenda de derechos humanos y no discriminación. Dada su experiencia, en octubre del 2011 fue designada por Marcelo Ebrard, entonces Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, como la primera Presidenta del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred).

Ha colaborando en organizaciones ciudadanas como el Consejo Consultivo de Organizaciones de Derechos Humanos del Distrito Federal, el Centro de Estudios Ecuménicos (CEE), el Centro Nacional de Comunicación Social (CENCOS), el Centro de Periodistas de Investigación y en Fundar. Es también fundadora de organizaciones como: Resultados México, Alianza Cívica, Propuesta Cívica y México Posible.

Recibió el Premio de Derechos Humanos René Cassín en 2014. Y participó en la 29° Conferencia Internacional para Mujeres Líderes 2015.

Actualmente es directora de la Unidad de Género en TV Azteca. Conversamos con ella sobre acoso sexual, hostigamiento y discriminación, y la forma en que la Unidad trabaja para erradicar dichas conductas.

¿Cuáles son las funciones de la unidad de género?

Benjamín Salinas, preocupado por la seguridad de las mujeres en relación al acoso sexual, al hostigamiento laboral y la discriminación, solicitó la creación de una Unidad de Género, con el fin de eliminar la violencia laboral, entendida como acoso sexual, hostigamiento y discriminación.

Nuestra función es acompañar a las a las personas que vienen a interponer una denuncia. Y hablar de género también es hablar de hombres. Más del 40% de los hombres se han visto orillados a renunciar a su trabajo, por asuntos relacionados con la discriminación y hostigamiento. Estas prácticas nocivas se aprenden afuera, pero se reproducen en el ámbito laboral.

Y nuestra obligación es acompañar a las personas que denuncian en el proceso de investigación, que termina con una recomendación para prevenir estas prácticas en el futuro.

¿Cómo diferenciar entre acoso y hostigamiento en una sociedad que ha normalizado este tipo de agresiones?

Para ejemplificar, hablaré de acoso sexual porque es el término más familiar, que todas las personas entendemos. Y el acoso sexual es un tipo de acercamiento con intención libidinosa que no sea consentido por alguna de las partes, ya sea verbal, o a través de mensajes. El hostigamiento laboral es el bullying, el mobbing y la explotación.

Y la discriminación es todo aquel menoscabo a la dignidad de las personas por su apariencia, por su origen, por su religión, o por su preferencia sexual.

Desde la creación de la Unidad de Género, ¿a qué obstáculos te has enfrentado a la hora de implementar esta política?

La mayoría de las personal, al hablar de acoso sexual, lo relaciona con el tocamiento o la proposición constante a una actividad sexual explícita, lo cual invisibilizan otros tipos de acoso, como las invitaciones insistentes a salir a comer, a cenar, o a salir a bailar. En México se ha legitimado, por decirlo de alguna forma, “el derecho a la luchita”. Solemos escuchar que los hombres dicen: “Es que estoy haciendo mi luchita”. No, eso no es normal, “la luchita” no existe. Y se debe porque, en el imaginario social, se ha construido la idea de que las mujeres nos hacemos las “difíciles”.

Los varones deben entender: no es no, sí se puede convertir en no en cualquier momento y el silencio (ante una proposición) no es sinónimo de sí. Para responder a tu pregunta, diría que más que obstáculos, tenemos muchos retos: acabar con esos estigmas, creencias masculinas y prejuicios que contaminan la convivencia social en el ámbito laboral. Y nuestra función, como área, es erradicar el acoso sexual, hostigamiento y discriminación en nuestras oficinas.

Jaqueline L’Hoist comparte algunas recomendaciones para crear ambientes más seguros y libres de violencia.

Ustedes imparten talleres de sensibilización en estos temas, pero nos llamó la atención leer -en uno de sus folletos- que solamente es cuando las áreas lo solicitan. ¿Es así?

No, hay varias formas de intervención. Una de ellas es, después de la resolución de un caso, la recomendación al área a la que pertenece la persona involucrada, sea el acosado o el acosador, la víctima o el victimario.

Y es algo que siempre hacemos: intervenciones a través de capacitaciones, sensibilización y modificación de conductas, tanto en áreas con casos como en departamentos en los que no ha ocurrido nada, pues estamos convencidos que parte de nuestro trabajo es la prevención de este tipo de conductas.

¿La Unidad de Género han sido bien recibida por los colaboradores de TV Azteca, incluidos actores, conductores, productores y equipo técnico?

Benjamín Salinas fue muy claro: cero tolerancia al acoso sexual. Quien emite la instrucción es él, no la Unidad de Género. Como en todos los ámbitos laborales, se debe de acatar la instrucción, pero no es acatar por acatar, sino porque es una iniciativa que nos hará mejores empleados y propiciará ambientes laborales de mayor seguridad, que es lo que siempre buscamos en la Unidad de Género.

¿Qué tipo de denuncias son las más frecuentes?

Eso no te lo puedo decir porque las denuncias son 100% confidenciales. Esa es una de las fortalezas de una Unidad de Género: garantizar que quien venga aquí a denunciar sepa que no se va a comentar nada ni a filtrar información de su caso.

A un agresor, ¿se le despide o todo queda en una recomendación, como señalabas arriba?

La recomendación es la última escala de todos los casos, como puedes apreciar en el diagrama, pues primero hubo una investigación de los hechos, luego un análisis de la denuncia, para determinar si procedía o no, y saber si fue acoso sexual, hostigamiento o discriminación, y después una reunión concluyente, en donde analizamos los resultados de la investigación y, si es el caso, se emiten las sanciones correspondientes, según el tipo de violencia que se denunció.

Y la recomendación se le hace al área en donde ocurrieron los hechos, y no a la persona.

¿Desde la creación de la Unidad de Género hay mayor sensibilización, en todo Grupo Salinas, ante estos temas?

La simple llegada de la Unidad de Género a TV Azteca da certeza y seguridad. Y también confianza, pues no solamente manejamos los casos de las oficinas de la Ciudad de México, sino todas las regionales, todo el país. Y si acaso existen personas que normalizaban ese tipo de conductas y creían que no pasaba nada, ahora sí hay consecuencias.

¿Cuál es la diferencia entre una Unidad de Género respecto a los programas de Diversidad e Inclusión -cuya función también es promover la no discriminación- que existen en las empresas?

La diferencia es que aquí el equipo de trabajo es experto en temas de violencia laboral. No hacemos otro trabajo en TV Azteca.

Y eso nos fortalece, pues en otras empresas habilitan comités directivos, con el fin de resolver casos de acoso sexual, pero conformados por funcionarios sin experiencia en el tema o peor: sin perspectiva de género. Aquí no. Aquí es un área especializada, compuesta por personas con expertise en el tema.

¿Quisieras agregar algo más?

Sólo recordarle a la audiencia que somos la única televisora, de toda Latinoamérica, que tiene una Unidad de Género. El año pasado estuve en Alemania, con las televisoras alemanas, quienes nos pidieron compartir la experiencia de lo que estamos haciendo acá.

Sin duda es un reto porque nadie lo ha hecho, así que no tenemos antecedentes, por lo que partimos de nuestra propia experiencia y de la confianza de nuestros compañeros de todo Grupo Salinas.

Te invitamos a leer nuestra edición especial: Igualdad de oportunidades y feminismo.

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