Ser rescatista, la vulnerabilidad humana hecha fortaleza

Con 30 años en el oficio, este rescatista de la Cruz Roja, además de médico cirujano, dice que "para dedicarse a este tipo de labores se necesita carácter y mucho apoyo psicológico para no sufrir estrés postraumático". 

Con 30 años en el oficio, este rescatista de la Cruz Roja, además de médico cirujano, dice que “para dedicarse a este tipo de labores se necesita carácter y mucho apoyo psicológico para no sufrir estrés postraumático”. 

Por Elizabeth Verduzco Garduño

En lugares como la Ciudad de México, infinidad de héroes anónimos transitan a diario entre sus accidentes y emergencias; pasan a nuestro lado, a veces sin que nosotros siquiera reparemos en entender que ellos serían los primeros en arriesgar su vida en un momento de urgencia. Hoy, con los lamentables sucesos ocurridos con los recientes sismos que afectaron no solo la capital del país sino gran parte del territorio nacional, podríamos pensar que el término rescatista se trata de una palabra que se encuentra “de moda”, sin embargo, ellos, los rescatistas, han estado ahí desde hace mucho tiempo, vigilantes de la primera señal de alarma para salir al encuentro de situaciones que a más de uno podrían hacer caer en el desmayo.

UNA PROFESIÓN CON MUCHO ESTÓMAGO

Uno de esos rescatistas residentes en la capital es Ian Fabio Báez, médico cirujano, quien se ha desempeñado alrededor de 30 años como tal siendo testigo de infinidad de situaciones que lo han hecho ser consciente de la fragilidad y sensibilidad humana. Él mismo platica cómo es su trabajo y qué es lo que los ciudadanos podemos hacer para no estorbar mientras él y sus colegas hacen su labor.

“Al ser mi madre enfermera y mi padre doctor, desde muy pequeño tuve contacto con clínicas y hospitales, por eso, a los 17 años, me ofrecí de voluntario como rescatista, ahí entendí que mi verdadera vocación estaba en el área de la medicina. Empecé de ese modo y posteriormente hice la licenciatura de médico cirujano para después cursar la maestría en población y salud.”

Ian aclara que para dedicarse a este tipo de profesiones uno definitivamente debe amar lo que hace puesto que muchas veces será enfrentado a situaciones límite que no a cualquiera le gustaría vivir: “Mi carrera profesional la comencé como técnico en urgencias médicas, lo que reafirmó en mí la convicción de querer ayudar a la gente a través de mi profesión. Si bien la satisfacción de ayudar y de convivir con personas de todos los estratos sociales es siempre motivo de aliento, a veces te toca atestiguar situaciones muy difíciles o violentas, es por eso que para dedicarse a este tipo de labores se necesita carácter y mucho apoyo psicológico, para no sufrir estrés postraumático o el llamado Síndrome de burnout o de desgaste por empatía (un padecimiento que incluye agotamiento emocional e insatisfacción laboral, entre otros síntomas).”

A VECES, MÁS AYUDA EL QUE NO ESTORBA

Cuando las situaciones de emergencia se presentan, puede ser que, como en el pasado terremoto que afectó gran cantidad de edificios en la Ciudad de México, miles de personas se animen a ofrecer sus manos, recursos o experiencia en múltiples áreas. Para evitar estorbar cualquier esfuerzo que pudiera resultar de vida o muerte, lo mejor es preguntar qué tipo de ayuda puede ofrecer cada persona de acuerdo a sus posibilidades. ¡Confía en los años de experiencia de los rescatistas! Ellos son los más capacitados en estos casos, deja que ellos sean quienes dicten la manera en la que puede atenderse la emergencia.

“Cuando salimos a ayudar, la gente debe entender que estamos capacitados y que, cuando vamos en la ambulancia llevando a algún herido o camino a recogerlo, no somos una especie de ‘taxi’ que solo llevará a la víctima a ser atendido.
Somos gente capacitada, profesionales que durante los trayectos atiende y estabiliza a las personas. La población en general y, en especial, los familiares de las víctimas, ya sea por ignorancia o miedo, obstaculizan a veces sin querer nuestras labores. Deben entender que contamos con varios años de experiencia y tomamos cursos especiales que van desde rescate en estructuras colapsadas, técnico en extracción vehícular, rescate vertical, etcétera; sabemos qué es lo que estamos haciendo.”

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