México, con nuevos horizontes para la ingeniería

La mejor manera de afinar las habilidades del talento mexicano es estar a la vanguardia de la ingeniería mundial.

Agustín Domínguez Zerboni, Director General de Promotora y Consultora de Ingeniería S.A. de C.V.

 

Estoy convencido de que el progreso de México puede verse reflejado en la magnitud de sus obras de ingeniería civil; en ellas, siempre se revelan componentes fundamentales que exhiben los principales activos como país; el talento mexicano es uno de ellos, ya que se deja al descubierto la visión y capacidad de quienes crean los grandes proyectos y de las manos encargadas de construirlos.

Sin embargo, un caso reciente pone de manifiesto nuevas áreas de oportunidad: el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México. El proyecto ha levantado cuestionamientos sobre el por qué una empresa extranjera se sumó en el diseño de esta obra mayor; sin embargo, la lectura detrás de este hecho es que, desde los años setenta, no hemos construido en nuestro país un aeropuerto de esta envergadura e invitar la experiencia de los extranjeros resultaba conveniente y enriquecedor. Hay que señalar que además hay participación de mexicanos que se enriquecerán de manera definitiva.

Por otro lado, dicha situación, deja al descubierto que no hemos preparado oportunamente a los ingenieros para afrontar retos de gran nivel. Debemos entonces enfoncarnos en evaluar y tomar acción inmediata sobre mejoras en la formación que están recibiendo los jóvenes, pues de no actualizarse los planes académicos, los ingenieros mexicanos estarán destinados a quedarse a la zaga de los proyectos más modernos.

Y no es que los jóvenes no sean idóneos para salir al mercado laboral, por el contrario, son las grandes ideas y concepciones de las generaciones más recientes las que debieran modelarse y ser plasmadas con prioridad en los nuevos desarrollos de infraestructura mexicana.

Sangre nueva para un sector viejo

Los jóvenes representan la esperanza de cambiar ¡hasta la manera de negociar las licitaciones! Hace falta incluir esa visión integral que tienen, que acople la sustentabilidad, acceso y modernización de la nueva infraestructura y las visiones que corresponden a la globalización. Cambiar paradigmas es necesario. ¿Por qué no imaginar, que el ganador de una licitación para un edificio se encargue también de modernizar o mejorar los caminos conexos? Sin duda, esto llevaría a la mejora continua de los espacios públicos y la implementación de nuevas ideas y técnicas.

Estas innovaciones tienen que verse reflejadas en nuevos perfiles; por ejemplo, uno que ha sido severamente desatendido por el sector en México es el de Project Management. Este perfil ahora debe gestionar las obras desde su concepción, sus procesos y la gente requerida; incluso involucra hasta una visión holística e integral de la obra. Sin embargo, son casi nulos los despachos que cuentan con este talento para sus obras, debido a la subestimación del puesto o simplemente por falta de conocimiento y visión.

Concluyo asegurando que formar al talento con las competencias que se precisan actualmente en un sector, cuyo reto es la constante actualización y modernidad, nos permitirá romper la dinámica de acabar obras con una inmensa cantidad de errores que desgraciadamente, en ocasiones, salen a la luz una vez inaugurada la misma. Creo también que es el momento para volver a colocar a la ingeniería mexicana en el lugar de vanguardia que ha ocupado tantas veces en el pasado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Close

Sociales