Dos miradas de Cuba. Primera parte*

Se acaban de publicar dos títulos que nos ofrecen, desde distintas perspectivas, una mirada a la Cuba profunda.

Se acaban de publicar dos títulos que nos ofrecen, desde distintas perspectivas, una mirada a la Cuba profunda.

El primero es la reedición (“corregida y aumentada”, como escriben los editores) de Nunca fui primera dama (Alfaguara, 2017), de Wendy Guerra, una novela corrosiva que narra la historia de Nadia Guerra –que arrastra el sino de su apellido bélico y libra una batalla contra los fantasmas de su pasado.

Ella, su madre Albis Torres, también locutora de radio, que la abandonó cuando era niña, además de Celia Sánchez Mandulay, probable amante de Fidel Castro, protagonizan esta novela conmovedora, repleta de huecos, pérdidas y búsquedas personales. A ella, Nadia, locutora nocturna, nacida décadas después de la revolución, la utopía cubana no le parece convincente.

“Basta de adorar santos. No debo nada a los héroes, no puedo jurarles lealtad con la mano en la frente ni un día más de mi existencia, porque no voy a cumplir”, confiesa. Y en la mente del lector se dibuja la silueta del Che Guevara, devenida en ícono pop, a su pesar.

Wendy, camuflada en su alter ego Nadia Guerra, nos entrega, como escribe Bruno Caussé, de Le Monde, “un viaje al interior de una isla mágica y desolada, con un gobierno absurdo y brutal, Cuba”.

*El lunes, te contamos más sobre el segundo título.

Nunca fui primera dama

WENDY GUERRA

Editorial ALFAGUARA

México, 2017

301 pp.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Close

Sociales