Entretenimiento corporativo

¿Cómo conjugar lo productivo y lo divertido sin fracasar en el intento?

¿Cómo conjugar lo productivo y lo divertido sin fracasar en el intento?

¿No sabes cómo bajar los niveles de estrés de tu equipo? ¿Consideras que el entretenimiento y el trabajo son actividades diametralmente opuestas? Si tus respuestas son afirmativas, este texto es para ti. Quizá sea hora de replantear tus supuestos y apostar por dinámicas lúdicas que, a la postre, incrementen la productividad de tus colaboradores.

Hoy, las organizaciones más tradicionales se enfrentan al desafío de incorporar, desde las áreas de Recursos Humanos, el juego, la diversión y las rutinas más novedosas. Lo anterior con múltiples finalidades: mantener a los colaboradores contentos, preparar el mejor ambiente para la expansión de la creatividad, incrementar la productividad y ser pioneros en la real integración entre vida personal y vida profesional.

Las empresas dedicadas al ámbito de la tecnología van a la vanguardia de estos cambios, aunque todavía parece una excepción, y no la regla. Los estudios sobre felicidad avalan los amplios beneficios que estas rutinas empresariales producen, tanto para los colaboradores, como en los números de ventas o crecimiento, que todo director de finanzas quiere presentar a la junta directiva a fin de mes.

Algunas empresas innovadoras, por fin, están despertando a los valores del juego mediante la infraestructura física. IDEO lleva a cabo juntas dentro de un microbús. En los pasillos de Google es probable que tropieces con un enorme dinosaurio cubierto de flamencos rosas. En Pixar, la “oficina” de un artista puede ser una cantina del lejano oeste. Estos esfuerzos celebran el juego como un motor vital de la creatividad.

En voz del famoso escritor Roald Dahl: “Un poco de tontería ocasional es algo que valoran los hombres más sabios”. Y Stuart Brown, fundador del Instituto Nacional del Juego con sede en Estados Unidos, e investigador de más de seis mil historias de juego, complementa: “El juego tiene el poder de mejorar todo de manera significativa, desde la salud hasta las relaciones, la educación o la capacidad de innovación de las organizaciones”.

 

¿Qué hace un Happiness Manager?

“Chingón” se leía en la gorra que vistió la mañana en que nos concedió la entrevista el Happiness Manager de Segundamano.com, Enrique Rentería Ledesma. Una playera (y era día lunes), amable sonrisa, saludo frecuente al equipo de trabajo, sin voltear frenéticamente a ver su celular durante una hora de conversación.

La trayectoria de Rentería resulta interesante para comprender el contexto que enmarca este importante tema del entretenimiento corporativo. En sus más de 18 años de labor ha trabajado tanto en organizaciones tradicionales, reacias al cambio, como en empresas de vanguardia. La experiencia de Rentería como Happiness Manager comenzó a fraguarse desde hace aproximadamente nueve años, cuando trabajó en Microsoft y se abrió un compás de oportunidades y de innovación que supo aprovechar.

El salto desde las estructuras de gerencia más tradicionales, con horarios estrictos, al trabajo flexible y las nuevas maneras de comunicarse con los equipos de trabajo, Rentería lo vivió desde el año 2007 con intentos que no llegaron a estandarizarse. Hasta el año 2009, cuando la pandemia de gripe A (H1N1) obligó a las empresas a adoptar nuevas formas de trabajo a distancia. “Nos tocó trabajar con 600 colaboradores a distancia y no perdimos ni un solo peso. Todo se hizo de manera remota y por videoconferencias”, cuenta Rentería.

“Para mí se volvió indispensable la flexibilidad como requisito para tener un trabajo”, explica y sonríe mientras comenta con ironía ser el tercer gerente “más viejo” en la empresa. El propósito de su dirección en la gerencia en Recursos Humanos es la felicidad. Y desde su ingreso a Segundamano.com, la directiva le ha permitido generar procesos y lograr su implementación.

Rentería participó en el proceso de cambio de la sede de las oficinas en Ciudad de México, con un ahorro cercano al 40 por ciento y beneficios significativos para los empleados. Ahora los colaboradores gastan menos tiempo y dinero para los traslados, el equipo de ventas mantiene rutinas de trabajo flexible, todos cuentan con servicio de desayuno gratuito desde las 7:30 hasta las 9:00 a.m., como incentivo a la puntualidad.

Tienen un maestro de inglés de planta, con clases gratuitas para los empleados. Cuentan con estacionamiento para bicicletas y acceso a un plan de capacitación empresarial que aporta dinero para cursos particulares. Es política de la empresa que los empleados den a conocer su pasión, y se manejan bajo estándares de igualdad, sin interferencias del estatus socioeconómico o jerárquico.

Los indicadores de gestión se mantienen altos y también la aprobación que Rentería ha logrado alcanzar en diversas mediciones, tanto internas como externas (encuesta de clima laboral y redes sociales). Él es de los gerentes que tiene 80 por ciento de los trabajadores como amigos en FB.

 

Ella es experta en felicidad 

Caro Mejía es experta en temas de felicidad. Sus estudios en el área la han motivado a desarrollar un programa de capacitación, para particulares y empresas, con importantes resultados. “El juego tiene un papel muy importante, desde niños influye en cómo nos relacionamos, cómo nos conocemos, y esto ocurre también en las empresas”, afirma.

A pesar de la resistencia al juego, esta rutina ofrece un gran aporte a las empresas:

Permite tomar conciencia de los comportamientos.

Hace posible la desconexión con las dinámicas y rutinas formales.

 

“A través del juego descargas tu mente de las preocupaciones, de todo lo que te tenía tenso, te das la oportunidad de ver las cosas con mayor claridad. Cuando disminuyes el estrés aparece la creatividad”, expresa Mejía.

Diversas investigaciones demuestran que los colaboradores felices suelen ser más productivos, están más comprometidos con la empresa y están mucho más motivados. La felicidad organizacional propone hacer cambios en la forma de operar de las empresas con la finalidad de generar las condiciones necesarias para que los colaboradores puedan coordinarse de acuerdo a sus fortalezas (conocerlas y potencializarlas), apalancarse en ellas de tal forma que permitan lograr las metas organizacionales.

A manera de ejemplo, Mejía menciona que su programa de capacitación se enfoca en ocho elementos que permiten brindar las herramientas necesarias para que particulares y colaboradores puedan sentirse más satisfechos con sus vidas y sean más felices:

  • Conocerse a sí mismo.
  • Tener pensamientos positivos.
  • Ser optimistas.
  • Tener hábitos inteligentes.
  • Mantener emociones positivas.
  • Aprender de cada experiencia.
  • Conocer y apalancarnos de nuestras fortalezas de carácter.
  • Incorporar herramientas de felicidad: la sonrisa, celebración de logros, meditación, altruismo, entre otros.

Por Patricia Pérez

 

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