¿Cómo convertirte en un centro de trabajo incluyente?

Un equipo de colaboradores comprometidos, satisfechos, bajos niveles de rotación y una reducción de las demandas laborales son algunos de los beneficios que tu empresa puede obtener al adoptar la Norma en Igualdad Laboral y No Discriminación. ¿No sabes cómo certificarte? Aquí te lo explicamos de la mano de Jessica Covarrubias Sánchez, subdirectora de procesos institucionales de inclusión y no discriminación del Conapred.

Por Brenda Martínez Lunar

 

En la elaboración de la Norma en Igualdad Laboral y No Discriminación (NMX-R-025-SCFI-2015) participaron diversas instituciones, como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo de México (PNUD), el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), entre otras.

Única en su tipo, la Norma 25, como también se le conoce, cancela la Norma para la Igualdad Laboral entre Mujeres y Hombres, con el objetivo de unificar las normas y englobar todos los tipos de discriminación plasmados en la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación (LFPED), reformada en 2014.

En dicha ley se establece como motivo de discriminación el origen étnico o nacional, el color de piel, cultura, sexo, género, edad, discapacidades, condición social, económica, de salud o jurídica, religión, apariencia física, características genéticas, situación migratoria, embarazo, lengua, las opiniones, preferencias sexuales, identidad o filiación política, estado civil, situación familiar, idioma, antecedentes penales, etc.

En entrevista con Mejores Empleos, Jessica Covarrubias Sánchez, subdirectora de procesos institucionales de inclusión y no discriminación del Conapred, nos cuenta los antecedentes de ella, el proceso que se debe de seguir para implementarla y el beneficio que trae a las empresas.

¿Qué motivó la implementación de la Norma Mexicana en Igualdad Laboral y no Discriminación?

Anteriormente ya existían instrumentos que abordaban la discriminación, pero se hacía en distintos rubros, es decir, solamente eran dirigidos a la equidad de género, a la inclusión y a la igualdad entre hombres y mujeres, etc. Por ello se fusionan y se obtiene una norma que atiende cuestiones de género, pero también especifica las formas de discriminación, que de manera general afectan a diversos grupos de la población. La intención es que diversos grupos puedan tener acceso al empleo en igualdad de condiciones y derechos.
La norma es una herramienta de soporte para las empresas, quienes, a través de ella, pueden dar cumplimiento a las leyes nacionales e internacionales en materia de derechos humanos.

En la Norma 25 trabajan en conjunto el Inmujeres, la STPS y el Conapred. ¿Qué papel desempeña cada uno de ellos?

Estamos agrupados como Consejo Interinstitucional. La norma se elaboró en conjunto, gracias al trabajo de un grupo de académicos e investigadores coordinados por la Secretaría de Economía. Nosotros colaboramos directamente en su aplicación.
Lo que hacemos es llevar los registros, cédulas, brindar las asesorías gratuitas a todos los interesados en adquirir el certificado, además de verificar la mejora continua en quienes ya están afiliados a ella.

¿Cuál es la diferencia entre la Guía de Instituciones Comprometidas con la Inclusión (ICI) y la Norma 25?

La guía ICI fue un reconocimiento que destacaba a las empresas como inclusivas, pero no era un instrumento que permitiera realizar auditorías. La Norma 25 conlleva auditorías; es decir, no basta con que se escriba en un papel que está prohibido discriminar, sino que además se tiene que demostrar que el personal conoce esta prohibición, que ellos saben cómo acceder al mecanismo de defensa, además se solicita un informe de uso, incluso pruebas de video o de fotografía de que el lugar es incluyente.
A través de la guía ICI se otorgaron alrededor de 800 reconocimientos, en 6 años; la Norma 25, en menos de 3 años, lleva 295 centros de trabajo, tanto públicos como privados, registrados.

¿Cuál es el procedimiento que deben seguir las empresas que quieran certificarse con la Norma 25?

Lo primero es conocer la Norma 25. Se puede descargar a través de la página web de cualquiera de los tres institutos que integramos el Consejo Interinstitucional.
Se meten a la página, le dan click en el banner de la norma y les va a desplegar tanto los objetivos de ella como el proceso que implica. Consta de 14 requisitos, que se deben de cumplir a cabalidad, para la aplicación de la norma en los centros de trabajo. Eso permite, a las empresas, autoevaluarse; es decir, verificar con qué requisitos cuentan y cuáles les hacen falta. Una vez realizado esto, deben de efectuar una auditoría interna, misma que pueden realizar con personal propio, para que revisen si cuentan con la mayoría de los puntos y, si es así, iniciar su proceso de certificación. Luego nos envían la cédula de registro, que también se puede descargar en línea, nosotros la revisamos y les otorgamos un folio de participación. Posterior a esto, la empresa puede dirigirse a cualquiera de los seis organismos de certificación, acreditados por la Entidad Mexicana de la Acreditación (EMA) y entonces ellos hacen una auditoría para la certificación, también llamada “Evaluación de la Conformidad”.
Una vez verificado si tienen el número de requisitos solicitados (cabe destacar que consta de un total de 100 puntos de los cuales se necesita cumplir con 70), los 14 requisitos que mencionaba anteriormente se dividen en 5 críticos, debido a su grado de importancia, y 9 no críticos, que se pueden ir cumpliendo gradualmente.
Cuando obtienen 70 puntos se les otorga el certificado. Estos se pueden convertir en bronce, plata u oro, dependiendo del número de acciones que tenga el centro de trabajo.

¿Nos podrías mencionar los cinco aspectos críticos del proceso?

Tener una política de igualdad laboral y no discriminación, en la cual la empresa declara que no se discrimina y prohíbe este acto en términos de la LFPED.
Establecer un grupo, comisión o comité que sea el encargado de la mejora continúa de la norma; es decir, que después de obtener el certificado este equipo debe trabajar por mejorar continuamente.
Realizar una auditoría interna para prevenir que el centro de trabajo esté preparado para contratar al organismo de certificación de la EMA.
Hacer una encuesta de clima laboral y un plan de acciones para la mejora, esta viene ya elaborada por la Norma Mexicana, se puede digitalizar pero no modificar.
Un proceso de reclutamiento y selección sin discriminación, erradicar la prueba de VIH o la de embarazo, que no pidan sexo o edad si no influye con el rol que va a desempeñar el empleado, etc.

¿Qué tipo de documento reciben las empresas?

Se les otorga un certificado válido por cuatro años, pero a la mitad de ese periodo reciben una visita de vigilancia, con el fin de comprobar que sigue manteniendo los requisitos que dieron lugar a la certificación.
Cabe destacar que, después de los 4 años, si se desea obtener nuevamente, el centro de trabajo debe tener un puntaje extra al obtenido en la evaluación anterior.

¿Por qué es importante para una empresa sumarse a esta certificación y hacer de su empresa un lugar incluyente?

Esta norma no solo tiene beneficios sociales en calidad de igualdad de derechos humanos, sino también económicos. Un centro de trabajo que respeta la licencia de paternidad, en donde a nadie se le despide por estar embarazada, o por su orientación sexual, se convierte en una empresa con colaboradores comprometidos, con bajos niveles de rotación de personal, lo que deriva en un menor gasto en capacitación, reclutamiento y selección del personal y con una reducción significativa en los riesgos de denuncia por discriminación, como las que atendemos en el Conapred o también en la Procuraduría Federal del Trabajo (Profedet).

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